El Barça Lassa se despidió de la Copa de la peor manera posible. Sin ideas en ataque ni contundencia en defensa, el equipo de Xavi Pascual sufrió todo el partido aunque aún llegó con vida al final. Pero la justicia acabó dando la victoria a un Bilbao Basket, que aprovechó el mal partido azulgrana para sorprender al Barça y meterse en semifinales (72-73). La primera sorpresa de la Copa la dio, desgraciadamente, el Barça, que se vuelve a casa este mismo viernes.
Al Barça Lassa le costó horrores entrar en el partido. Con muchas dudas en defensa, especialmente sobre Hervelle, y con más problemas en ataque, el conjunto de Xavi Pascual no sabía por dónde frenar al Bilbao. Los de Sito Alonso, sin hacer un partido brillante, pudieron tomar el control del electrónico gracias a los triples de Hervelle (3), que daba ventajas a los bilbaínos (3-8).Pascual, al que no le gustaba nada lo que veía en pista, dio entrada de golpe a Ribas, Abrines y Samuels, para intentar cambiar la dinámica favorable a los vascos.
Pero nada cambió. Hervelle seguía anotando (11 puntos y tres triples) mientras que nadie cogía el control en ataque. Satoransky no sacaba ventaja de un `pequeñito' como Hannah ni tampoco estaban inspirados los exteriores blaugrana, pendientes de meter balones a Tomic, pero sin demasiada suerte. A pesar de ese mal primer cuarto, el Bilbao Basket solo dominaba de dos puntos al final del cuarto (18-20).
Arroyo seguía en el banquillo y la manija era para Ribas, aunque el juego azulgrana seguía metido en un mar de dudas. La defensa del Barça tampoco le sacaba del apuro ofensivo, y el Bilbao, sin hacer demasiado ruido, lograba su máxima renta (24-32). Arroyo finalmente tuvo su oportunidad, aunque el juego en conjunto del Barça seguía siendo inconexo, con pocos balones claros en la zona y sin acierto en los triples. Todo demasiado embarullado.
En larga distancia empezaron los problemas del conjunto blaugrana, que solo fue capaz de anotar un triple en la primera mitad, de siete intentos. Un bagaje demasiado pobre si querían optar a ganar el partido ante un Bilbao que seguía dando la cara gracias a la defensa. Los de Alonso acumulaban faltas, pero los azulgrana no anotaban desde los tiros libres, especialmente Samuels (1 de 5).
Pascual siguió moviendo el banquillo, buscando el mayor equilibrio dentro de un partido muy gris de todo el equipo. Y del pequeño desastre que fue la primera mitad, los azulgrana, lograron recortar la diferencia a solo tres puntos al descanso (37-40), sin duda, la mejor noticia a la espera de una segunda mitad donde el equipo de Xavi Pascual debía dar un salto importante si quería llevarse el partido de cuartos.
El decorado mejoró ostensiblemente tras el descanso. Para empezar, llegaron los triples, algo que necesita el Barça para carburar. Primero Satoransky, y luego dos de Perperoglou, permitieron a los azulgrana darle la vuelta al electrónico y ponerse por delante por primera vez (43-42). Parecía que el Barça quería tomar el control del ritmo, y al menos, ofreció mejor imagen en ataque para lograr su máxima (51-48). No era mucho, pero al menos se mantenían por delante.
Aunque la fragilidad del juego blaugrana no permitía que abriera la renta. A los errores en los tiros libres (11 de 19 al final del tercer cuarto), el Bilbao seguía luchando a contracorriente, aunque con el corazón suficiente, con la actuación destacada de Ruoff (14 puntos) para mantenerse a la altura del Barça (55-55), por lo que el partido se iba a decidir por muy pequeños detalles.
Y qué nervios se vivieron en un último cuarto de infarto. Esta vez fue Oleson el que tomó la manija en ataque, que gracias a dos triples, dio la iniciativa al Barça (63-62). Los azulgrana llegaron ponerse tres arriba (66-63), pero fue la última ventaja. Los de Pascual entraron en la fase decisiva con dudas y lo aprovechó el Bilbao para darle la vuelta al marcador.Pascual,sentó a Arroyo,. muy desacertado, pero no le devolvió el mando a Satoransky. Apostó por Ribas, en una decisión controvertida. Bilbao parecía sentenciar tras anotar Ruoff (66-71), aunque un triple de Oleson les volvió a meter en el partido (71-73).
En el último ataque, Tomic sacó una falta intencionada, que podía salvar al Barça. Anotó el primero y falló el segundo. El partido se iba a decidir en el último ataque a tres segundos del final...tras tiempo muerto de Pascual. Y el Barça no lo supo ejecutar, sin un balón claro, como en todo el partido. Balón perdido y el Barça se despidió de la Copa a las primeras de cambio y de mala manera. Primer batacazo importante de la temporada.
El Barcelona se ha clasificado por sexto año consecutivo para la semifinal copera tras derrotar al Athletic (3-1), en un partido en el que los de Ernesto Valverde se adelantaron en el marcador y ofrecieron una magnífica imagen mientras tuvieron aire.
Tuvieron que remontar los azulgranas el tanto de Williams en el minuto 12 y sufrieron ante un rival que les puso las cosas muy difíciles en la primera mitad, especialmente en la primera media hora, periodo en el que los visitantes ofrecieron una lección de fútbol.
Sin embargo, en la segunda mitad Luis Suárez, Gerard Piqué y Neymar le dieron la vuelta a la situación y llevaron a los azulgranas a su novena final en diez años.
El primer cuarto de hora del Athletic fue de cine. Dominó el ritmo y la pausa del partido frente a un Barça con muchas dificultades para crear fútbol, motivado absolutamente por la composición de su medular, con Javier Mascherano de ineficaz maestro de ceremonias.
En quince minutos, los de Ernesto Valverde marcaron un gol y tuvieron dos ocasiones para marcar alguno más frente a un Barça descolocado, superado desde la presión muy alta cerca de Ter Stegen hasta por la movilidad de los delanteros, con Aduriz y Williams como estiletes.
El primer aviso llegó en el minuto 4. Rakitic salvó un remate franco de Aduriz. El Barça era incapaz de superar la línea de presión del Athletic, Mascherano no podía sacar la pelota con garantías y el único recurso de los azulgranas eran los balones en largo para surtir a su trío de estrellas.
La única noticia del Barça en el primer tiempo llegó con un remate de Vermaelen a la red de Herrerín, una jugada anulada por falta previa del defensa del Barça (minuto 9). Tres minutos después Williams silenció el Camp Nou.
Una magnífica asistencia de Aduriz, que tuvo tiempo de pensar y pasar, una carrera ganada por Williams a Mathieu y una deliciosa resolución sobre la salida de Ter Stegen. Solo habían pasado 12 minutos.
En el segundo cuarto de hora del Athletic, los de Valverde volvieron a desarmar al Barça con las mismas armas: presión y asfixia en la salida del balón.
Eraso, en el minuto 15, no acertó en un buen pase de Williams. Vermaelen y Mathieu mostraban sus carencias en cada intervención, Piqué no se bastaba para construir juego y los azulgrana veían cómo el armazón del Athletic era insuperable para los locales.
El cuarto de hora final del primer tiempo también fue para los de Valverde, aunque su físico ya no era el mismo. Apareció más en juego Neymar, quien fue el que tiró del ataque de su equipo, pero más en acciones individuales que en colectivas.
Suárez estaba demasiado solo ante los dos centrales del Athletic y Messi aportó alguna arrancada y un buen lanzamiento de falta que salió junto al poste de la meta de Herrerín (m.43).
Al descanso ganaba el Athletic, pero la inercia del partido era ya otra como se comprobó desde los primeros minutos del segundo tiempo y más cuando apareció Messi.
El argentino, ausente hasta entonces, recibió un pase filtrado de Sergi Roberto, que tampoco había aportado mucho en el primer tiempo, y puso el balón a Luis Suárez. El uruguayo apareció en el segundo palo, aprovechó un resbalón de Balenziaga y empató el partido en el minuto 53 (1-1).
El partido ya estaba equilibrado, en el juego y en el marcador. El Athletic resistió hasta que las fuerzas le respetaron. Suárez tuvo el 2-1 en una contra y Sabín Merino, que entró por Mikel Riko, y Eraso dispusieron de una buena ocasión tras jugada de Williams (min.61).
Con el juego mas abierto, el Barça se sintió más cómodo. Lució Sergi Roberto, también Messi. En el minuto 69 entró en acción Sergio Busquets y los azulgrana se rehicieron con armonía; en el 73 Valverde puso en juego a Munian, prácticamente todos los peones estaban sobre el tablero.
En la recta final, los de Luis Enrique apretaron ante un Athletic derrengado. La tuvo Rakitic, en el 78, Sergi Roberto en el 79 y Piqué en el 80. El central, en la siguiente, acertó a rematar un centro de Luis Suárez para marcar el 2-1 (min.81) y Neymar, seguramente el mejor de su equipo hoy, cerró el partido en el tiempo añadido.
La clasificación para semifinales del Barça es la sexta consecutiva, la novena en diez años, en un partido en el que los azulgranas notaron demasiado las bajas de Busquets y de Iniesta.
Francisco Ávila.
- Ficha técnica:
FC Barcelona 3: Ter Stegen; Alves, Piqué, Vermaelen (Busquets, min.69), Mathieu; Mascherano, S.Roberto, Rakitic; Neymar, Suárez y Messi.
Athletic Club 1: Herrerín; Lekue, Laporte, Bóveda, Balenziaga; San José, Mikel Riko (Sabin Merino, min.57); Susaeta (Beñat, min.57), Eraso (Muniain, min.73), Williams; y Aduriz.
El delantero del FC Barcelona Munir El Haddadi Mohamed (d) celebra con su compañero, el croata Ivan Rakitic, el gol marcado ante el Athletic de Bilbao./LUIS TEJIDO. (EFE)
El FC Barcelona se ha acercado este miércoles a las semifinales de la Copa del Rey con una victoria por la mínima en San Mamés (1-2) ante un Athletic Club que pareció eliminado durante más de una hora pero que encontró un resquicio de esperanza con una reacción final en la que Aritz Aduriz marcó un gol que acortó la ventaja que le habían dado en el primer tiempo al Barça sendos tantos de Munir El Haddadi y Neymar Júnior.
Munir remató una preciosa jugada iniciada por Arda Turan, que se zafó de tres defensores para que Iván Rakitic sirviera un centro al canterano barcelonista que el ya internacional remató con la misma destreza que el croata centró, salvando la presencia de Xabi Etxeita.
Recién se había pasado el primer cuarto de hora de partido cuando el Barcelona abrió el marcador y no se había llegado a la media hora cuando puso el 0-2 Neymar aprovechando un fallo en cadena local en el Xabi Etxeita se despistó, Iago Herrerín no llegó al balón y Aymeric Laporte se resbaló antes de que el brasileño marcase a placer.
A partir de ahí impotencia local y un arreón final de los leones en el que llegó el gol de Aduriz, el vigésimo tercero que marca esta temporada. Fue con un disparo al borde del área pequeña, a pase de Mikel San José y tras una fallo en la salida del balón de Dani Alves.
Al Barcelona, muy tranquilo durante casi todo el partido, le sobraron los minutos finales, en los que si no llega a ser por un par de manos de Ter Stegen que neutralizaron dos remates de Sabin Merino quizás no hubiese regresado a Barcelona con un resultado que, no obstante, le deja casi en semifinales.
Tras los primeros partidos de la trilogía Athletic-Barcelona, pensar en una remontada rojiblanca, a pesar de la reacción final bilbaína, parece una quimera.
No fue el gran partido que regularmente ofrecen los Athletic-Barça en San Mamés, ya que ni el Athletic fue el equipo intenso, poderoso y acertado del pasado mes de agosto en la Supercopa, ni el Barcelona ofreció dudas a pesar de las bajas.
Valverde presentó novedades en la alineación. Y no solo los esperados regresos de Aduriz y Susaeta, si no que también optó por Lekue para dar más tinte ofensivo al lateral izquierdo y por Iturraspe en el doble pivote en busca de algo más de creatividad.
Luis Enrique, por su parte, eligió a Arda, Munir y Sergi Roberto por los ausentes Messi, Luis Suárez y Jordi Alba, una de las opciones que se manejaban.
Tuvo un cuarto de hora más brioso el Athletic, que durante minutos recuperó muy pronto y encerró al Barcelona en su área. Aunque sin ocasiones, ya que Susaeta no estuvo hábil en el área a centro de Williams.
Pero la calidad del Barcelona trasciende a Messi y Suárez, incluso al tridente que quedará para la historia porque no necesitó a ninguno de ellos para abrir el marcador con un golazo. Turan salió vivo de un blando tres contra uno al que le sometieron Lekue, Laporte y Susaeta y encontró solo en la banda derecha a Rakitic, cuyo centro posterior fue tan primoroso como la entrada a por todo de Munir para batir a Herrerín.
Era el segundo acercamiento peligroso del Barça, que ya estuvo a punto de marcar en un disparo desde el vértice del área que dio en Williams y se le envenenó al meta local, que consiguió despejar a córner. Tras el saque de esquina, Alves remató fuerte y algo desviado desde la frontal.
No tardó el 0-2. Una jugada que dejó retratada a la defensa rojiblanca, que falló en cadena. A Etxeita le cogió más pensando en marcar la línea del fuera de juego que en el balón un envío al borde del área que pelea Neymar, al que no llega Herrerín y en el que se resbala Laporte para que el crack brasileño marcase el segundo tanto.
Acusó mucho ese tanto el conjunto local, que perdió fe y fuelle en la intensa presión del primer cuarto de hora. El Barcelona se acomodó al marcador y ya trató más de mantener la posesión de la pelota que de hacer sangre a un Athletic a expensas de encontrar algo más que el enorme apoyo recibido de la grada para cambiar un destino que, de cara a la segunda mitad, parecía irreversible.
Casi no había comenzado la segunda mitad y Munir buscó encumbrarse con un lanzamiento desde casi medio campo que no fue a más porque encontró a Herrerín en su sitio.
Respondió rápido el Athletic, pero Susaeta demostró que la tendinitis que arrastra y no le deja jugar dos partidos en una semana le ha mermado también la chispa. Williams acabó esa jugada con un fuerte disparo desde la frontal que salió tan desviado como otro inmediatamente posterior de Eraso, este en mejor posición pero sin impactar bien a la pelota.
Después de ese brioso arranque de la segunda mitad, impotencia en el Athletic y tranquilidad en el Barcelona hasta la reacción local en el tramo final que casi cambia las cosas con dos remates de Sabin Merino a los que respondió bien Ter Stegen y con el tanto de Aduriz que da una mínima esperanza a los vascos de llegar a unas semifinales que parecen ya blaugranas.
Ramón Orosa, Bilbao, EFE
El delantero del Athletic de Bilbao, Aritz Aduriz (d), golpea el balón ante el defensa del F. C. Barcelona, Gerard Piqué, consiguiendo el primer gol del equipo vasco./Luis Tejido (EFE)
- Ficha técnica:
Athletic Club 1: Iago Herrerín; De Marcos, Etxeita, Laporte, Lekue; Iturraspe, Beñat (San José, m.68); Williams, Eraso (Sabin Merino, m.61), Susaeta (Muniain, m.56); y Aduriz.
Barcelona 2: Ter Stegen; Alves, Piqué, Mascherano, Sergi Roberto (Adriano, m.73); Busquets, Iniesta, Rakitic; Arda (Aleix Vidal, m.66), Munir (Sandro, m.80) y Neymar.
El Barcelona certificó su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey frente al Espanyol, en Cornellà-El Prat, en un partido muy plácido para los azulgrana, con dos goles de Munir y con un fútbol sin alardes en el que destacaron las apariciones de Messi, el mejor del duelo.
Quizá el esquema inédito de Luis Enrique, un 4-2-3-1 con Sergi Roberto y Rakitic, frenó su inspiración habitual. El cambio de dibujo fue lo más destacable en el plano futbolístico. En lo extradeportivo, la tensión de los anteriores derbis se atenuó, aunque apareció en los minutos finales.
El Espanyol arrancó con la misma intensidad que en los capítulos anteriores. Las revoluciones de los de Constantin Galca eran mayores que las azulgrana y los de Luis Enrique, con nuevo esquema, tenían dificultades para crear juego. De todos modos, estuvieron a punto de sorprender a Bardi con un latigazo de Messi en el minuto diez.
Quedaba claro que el Barcelona, aún aletargado, necesitaba muy poco para decantar el pulso. El anfitrión, por su parte, no conectaba con el ecuatoriano Felipe Caicedo, su referencia. Sin acercamientos locales, salvo tiros lejanos, ni destellos de las estrellas del Barça, el ritmo del encuentro se ralentizó en estos primeros compases.
Messi era el único que agitaba el juego en Cornellà. Sus combinaciones y cambios de ritmo era un reto para la defensa local. En el minuto 23, tras una carrera individual, obligó al meta a lucirse de nuevo. También se dejaba llevar el Espanyol, con un cabezazo de Ciani después de un saque de esquina en el 29.
El partido parecía destinado a cambiar. Y lo provocó el Barcelona. Fue Munir, a la media hora, el que rompió el empate con un recorte ante Bardi y sentenció, aún más, la eliminatoria. La asistencia fue del nuevo Balón de Oro, muy inspirado el argentino, con ciertas facilidades de los centrales de Galca.
El Espanyol pudo cambiar el guión justo antes del descanso. Caicedo se hizo con el balón tras un error de la defensa, pero falló el uno contra uno ante Ter Stegen. Antes, el ecuatoriano vio una tarjeta amarilla por cargar con el hombro contra el meta en un saque de portería.
En la reanudación, Caicedo salió dispuesto a compensar su disparo frente al meta alemán. El internacional se mostraba ahora mucho más activo. Y más cercano al área rival. Aún así, salvo estos acercamientos, el control del Barcelona era claro. Sin grandes esfuerzos, su dominio del balón marcaba los tiempos del choque.
Los pupilos de Luis Enrique ya tenían el pase a cuartos de final en el bolsillo desde hacía tiempo, pero querían irse a los vestuarios con un marcador más abultado. De ahí la mirada de Messi a Munir en el 70, cuando el argentino no recibió el balón de su compañero en zona de peligro.
Galca tampoco se conformaba y refrescó el ataque dando entrada a Mamadou y a Gerard Moreno. Con tres delanteros acabó el partido el Espanyol, toda la artillería de la plantilla blanquiazul. De todos modos, parecía imposible para el anfitrión inquietar a Ter Stegen, que disfrutó un encuentro plácido.
Con el partido acercándose al final, un encontronazo de Álvaro con Leo Messi acabó con el azulgrana en el césped, sin consecuencias físicas ni tarjetas. Justo después Rakitic veía la amarilla y Adriano recibió su cartulina en el 84. Las revoluciones del derbi crecían.
La afición local ya no esperaba nada. Y empezó a desfilar en masa con el segundo gol de Munir, en el minuto 88, en posición dudosa de fuera de juego. Tras dos saques de esquina para el Barcelona, el árbitro cerró el serial.
- Ficha técnica:
RCD Espanyol 0: Bardi; Rober Correa, Ciani, Álvaro, Duarte; Jordán, Abraham (Gerard Moreno, min.79); Salva Sevilla (Mamadou, min.68), Marco Asensio, Burgui (Montañés, min.55) y Caicedo.
FC Barcelona 2: Ter Stegen; Alves, Mascherano, Vermaelen (Adriano, min.57), Mathieu; Sergio Roberto (Bartra, min.57), Rakitic; Arda Turan, Messi, Vidal y Munir.
El Barcelona dejó encarrilada la eliminatoria de octavos de final de la Copa del Rey contra el Espanyol, al que goleó 4-1 en un duelo que el equipo de Constantin Galca jugó los últimos quince minutos con nueve futbolistas por las expulsiones de Hernán López y Diop.
El partido fue el del debut en el Barcelona del turco Arda Turan, como titular, y Aleix Vidal, que salió en la segunda parte.
Un derbi a la antigua usanza, caliente desde que se puso en marcha hasta que finalizó, con Pau López como estrella por lo que llegó a evitar, pero también por haberse enfrentado contra todo el Barça en un choque en el que saltaron chispas.
El segundo derbi entre ambos equipos en pocos días no defraudó, sobre todo la primera parte, en la que los dos equipos se entregaron en todas las acciones, continuando la tensión que dejaron aparcada en el choque de Liga en Cornellà el pasado sábado.
El Barcelona tuvo la primera ocasión del partido, en el minuto 8, cuando una asistencia de Messi dejó a Neymar habilitado para marcar, pero Pau López rechazó el balón con el cuerpo.
El Espanyol también empujó delante y en un error de Alves, Marco Asensio le robó el balón, lo condujo casi hasta la frontal del área y su pase certero a Caicedo permitió al ariete regatear a Mascherano y quedarse solo ante Ter Stegen, al que batió (0-1).
El gol le cayó al Espanyol como un traje a medida, porque estaba donde hubiese firmado con los ojos cerrados antes de empezar el partido, pero no contó con que los acelerones del Barcelona suelen, como mínimo, inquietar la meta rival.
Un minuto después del gol españolista, una combinación entre Messi y Neymar acabó con el argentino finalizando la acción, en la que Pau volvió a estar estelar.
Más fortuna tuvo Messi en el minuto 13, cuando, tras un pase interior de Iniesta, logró igualar el partido (1-1), y con el tanto la tensión subió de temperatura en el campo.
El Barça pudo haber cobrado ventaja en un penalti que Javi López cometió a Neymar cuando éste controló el balón. Esta acción el brasileño no la encajó bien, pues en más de una pugna por el balón se le vio muy nervioso, hasta cometer una falta en la que vio una amarilla por estirar una pierna más allá de lo permitido, poco después de que Caicedo diese el primer aviso de una lesión que a los 40 minutos lo sacó del campo.
Poco antes del final del primer tiempo, Messi lanzó una falta directa y firmó el 2-1.
Nada más comenzar la segunda parte, Marco Asensio pidió el cambio porque notó problemas musculares y dejó su sitio a Salva Sevilla.
Los problemas para el Espanyol se incrementaron en el 49, cuando Iniesta habilitó por la banda a Messi y éste, en un pase raso, envió el balón a Piqué y el central marcó el tercero (3-1).
El Barcelona dio un paso adelante para someter al Espanyol y ampliar la ventaja. Turan, al desdoblar por una banda, condujo el balón hasta crear una clara acción que acabó con el meta españolista y Messi por el suelo. El portero pisó un pie al argentino y éste se revolvió. Suárez intervino para separar a su compañero.
El meta españolista estuvo muy certero en una acción individual de Arda, cuando éste optó por un fuerte disparo en lugar de un pase dentro del área, al que Pau respondió con acierto. Otra vez Pau, en el minuto 65, en un lanzamiento de falta directa de Neymar, sacó el balón con los puños.
El Espanyol perdió los papeles en el momento en el que Hernán Pérez vio una segunda amarilla que se podía haber ahorrado y acabó expulsado, igual que Diop en el 75, pero por roja directa.
Contra nueve, el Barça fue a por el Espanyol sin piedad y los de Galca sacaron el genio para aguantar el tipo. Ayudaron mucho las meritorias actuaciones del meta españolista y los errores clamorosos de los azulgranas, como un remate de Suárez a puerta vacía que, nuevamente, acabó con un rifirrafe de Pau con el ariete azulgrana.
El Barcelona cerró el partido con un tanto de Neymar a pase de Messi (4-1), en una fase en la que el Espanyol estaba haciendo una hombrada con nueve jugadores y sin pasar del centro del campo para no dar más ventaja.
Ficha técnica:
Barcelona 4: Ter Stegen; Alves (Aleix Vidal, min.67), Piqué, Mascherano, Alba; Arda Turan (Rakitic, min.68), Busquets, Iniesta; Messi, Suárez y Neymar.
Espanyol 1: Pau Lopez; Javi López, Raillo, Roco, Victor Álvarez; Abraham (Burgui, min.60), Diop, Asensio (Salva Sevilla, min.46), Hernán Pérez; Gerard Moreno y Caicedo (Jordán, min.40).
El Barcelona se clasificó para los octavos de final de la Copa del Rey tras golear al Villanovense (6-1), con un triplete de Sandro Ramírez, en un partido que los azulgranas dominaron de principio a fin.
Tal como se esperaba, el duelo entre David y Goliat no tuvo historia, y no hizo más que confirmar que estas primeras eliminatorias del torneo del KO carecen de emoción si no se disputan a partido único.
El choque sirvió, eso sí, para que Sandro se reivindicara con tres goles y una magistral asistencia de tacón a Munir, autor de un doblete.
El Barça, consciente de su enorme superioridad, salió a resolver la eliminatoria sin el tridente, porque Messi se quedó en la grada y Neymar y Luis Suárez, en el banquillo.
Luis Enrique no tuvo que echar mano de ninguno de los dos puntas sudamericanos, ni tampoco de Iniesta, porque su equipo encarriló muy rápido el partido.
A los cuatro minutos de juego, en la primera oportunidad de los locales, Alves lanzó un disparo lejano que hizo un extraño y confundió a Fuentes.
El meta del Villanovense aún estuvo peor en la jugada del 2-0, al regalare el balón a Sandro, en una acción sin ningún tipo de peligro, que marcó a placer.
Antes, Sandro ya había avisado con un remate en plancha que detuvo Fuentes, bien colocado, y una vaselina de Munir que se marchó fuera por poco.
A los veinte minutos, el Barcelona ya tenía prácticamente sentenciada la eliminatoria ante un Villanovense que, desde el pitido inicial, dio la sensación de no creer en la proeza.
El equipo que dirige Julio Cobos no ha ganado ni un solo partido esta temporada lejos de su estadio en su grupo de Segunda B. No tenía motivos, por tanto, para pensar que podría romper esa tendencia en el mismísimo Camp Nou.
Eso sí, tras el 0-0 de la ida, al equipo extremeño les hubiera servido con un empate con goles para pasar. Y, justo antes de la media hora, Juanfran hizo un potente disparo desde la frontal, en la única oportunidad de su equipo en todo el partido, que se coló por una escuadra y sorprendió a Masip.
El 2-1, al Villanovense le duró dos minutos, demasiado poco para poner si quiera nervioso a un Barça plagado de suplentes. Sandro puso de nuevo tierra de por medio tras rematar una asistencia entre líneas del joven Aitor Cantalapiedra, que hoy debutaba en el Camp Nou, y los locales se fueron al descanso con 3-1 en el marcador.
Munir cabeceó a gol un centro de Mathieu a los cinco minutos de la reanudación.
Adriano y Vermaelen estuvieron a punto de hacer el quinto, pero volvió a ser Sandro quien aprovechó un rechace de la defensa visitante para firma su particular triplete de goles.
Justo antes, el Villanovense había tenido su segunda ocasión y última en todo el partido: un cabezazo que se marchó alto de Juanfran, el jugador más peligroso del conjunto extremeño.
Munir redondeó la cuenta azulgrana un cuarto de hora antes del final al aprovechar una sensacional asistencia de espuela de Sandro, hoy el MVP de un partido plácido, muy placido, para el Barcelona.
- Ficha técnica:
Barcelona 6: Masip; Dani Alves (Gumbau, min.46), Bartra, Vermaelen, Mathieu, Mascherano, Samper, Adriano, Aitor, Sandro y Munir.
El momento de felicidad que vive el Villanovense desde que el sorteo copero lo emparejara con el Barcelona tuvo su continuidad ayer al empatar a cero frente a un rival sin estrellas, en el que los suplentes no lograron un resultado acorde con la distancia que los debe separar de un Segunda B.
Debido a las lesiones y a las rotaciones, el equipo azulgrana se presentó en Extremadura sin el tridente y sin otros pesos pesados del equipo como Iniesta, Busquets, Mascherano o Piqué, para disgusto de los aficionados locales. El técnico azulgrana, Luis Enrique, desplazó a cuatro canteranos, el máximo que le permite la norma, y sacó una alineación casi irreconocible, sobre todo de medio campo hacia arriba.
El Villanovense, que llegaba a esta cita con la historia en un buen momento, con dos victorias en casa y un empate de calidad en Mérida, presentó prácticamente a su equipo de gala, aunque no pudo contar por lesión con Súper, Javi Zafra y Carlos Ándujar por lesión.
El arranque fue de tanteo, nadie se volvió loco, ya que el Villanovense esperó atrás bien colocado y el Barcelona tocaba sin profundidad. Con el público volcado en cada acción de los suyos, llegó la primera ocasión verde en un error defensivo que Moraga a punto estuvo de aprovechar con un gran disparo cruzado. Un par de cabalgadas del camerunés Kaptoum fue lo único incisivo del Barcelona en la primera parte.
La segunda parte arrancó sin cambios, con el Villanovense atrás, y sin síntomas de cambio en los de Luis Enrique. Hubo que esperar al minuto 63 para ver el primer disparo con intención del Barça; Sandro se la preparó a la derecha y el esférico rozó el larguero.
El técnico local, Julio Cobos, metió aire fresco porque los azulgrana ya iban claramente a por el partido, aunque al final 0-0 y alegría en el cuadro local.
La Copa del Rey ya es un trauma para el tinerfeñismo. Siempre fuera de casa (desde 2008), eliminado por séptima vez consecutiva en su primera aparición y sin marcar un gol en esta competición desde 2010, año en el que tampoco le sirvió para seguir adelante.
La de anoche es una decepción más, pero lo peor no es su efecto en relación a la historia blanquiazul, sino que se convierte en una piedra más que cargar sobre la espalda en este decepcionante arranque de temporada. Agné vio un paso adelante, pero las cuatro ocasiones claras fueron del Leganés y los goles también.
Como consecuencia, la victoria y el pase. Mientras, el Tenerife acumula su cuarto partido oficial sin ganar y, lo que es peor, sin ofrecer una alegría a su sufrida afición.
El miedo a repetir el guion de la pasada campaña ya late fuera... y dentro del equipo. Un banco de pruebas.
Eso parece el equipo insular en este inicio de curso. Ayer fue una defensa con tres centrales, en la que entraron Jorge y Alberto para arropar a Carlos Ruiz.
Se supone que el objetivo de ese dibujo táctico es dar profundidad a los carrileros que, durante la primera parte, casi no participaron en el juego. Y también liberar de cierto compromiso defensivo a los de arriba.
Claro, a costa de apelotonar tanto futbolista cerca del área propia que la iniciativa queda claramente regalada para el rival de turno. Así fue en el caso del Leganés, que aceptó sin recato liderar la contienda. Es verdad que Roberto vivió protegido, pero tuvo que realizar dos intervenciones importantes antes del descanso.
La primera fue a tiro de Guillermo (23'). La segunda, en un remate a la media vuelta de Toni, despejando a córner mientras la grada ya se disponía a celebrar el gol. Pero no es menos cierto que también buscaron los tres palos Toni (13') o Luis Ruiz (15'). En cambio, el bagaje ofensivo de los tinerfeños se redujo a un cabezazo alto de Alberto (4') y un disparo de Tomás Martínez (44') ya casi con los contendientes encaminándose a los vestuarios respectivos.
Tablas pues en el marcador y en las sensaciones. Porque los pepineros tenían el balón, pero no el criterio para hacer daño con esa posesión. A los puntos eran mejores, pero sin alardes. Quiso dar un paso adelante la escuadra de rosa y negra tras el receso y se notó en la recuperación.
Las flechas cambiaron de dirección y hasta Lozano puso el susto en el cuerpo a la afición local con una volea que salió fuera por poco (58'). Pero las gotas de calidad del hondureño (y las de Tomás Martínez) no fueron suficientes.
El choque fue decayendo y los técnicos se vieron obligados a mover ficha. Garitano tiró de dos titulares. Con Mantovani quiso acabar con la resistencia de "Choco", que ganaba cada partido a sus centrales. Con Alexander dotar de verticalidad a su ataque. Con Galarreta en el origen ganó claridad el Leganés, que fue cercando al Tenerife.
De nuevo sin claras oportunidades, pero otra vez con la sensación de que podría valerle un acierto para desequilibrar la balanza. Y llegó. Puede que del futbolista menos esperado porque no tiene Omar Ramos en el gol su mejor virtud y, desde luego, a los datos podemos remitirnos. Llevaba dos años sin marcar.
Corría el minuto 72 cuando arrancó desde la derecha, su ubicación en la segunda mitad, y fue buscando hueco para el disparo. El zurdazo que soltó al encontrarlo sorprendió a propios y extraños porque se coló con fuerza en la portería después de impactar en el poste izquierdo de la meta defendida por Roberto, cuya estirada resultó inútil. Ahí se acabó el encuentro y, por ende, la eliminatoria.
El Tenerife se vio por detrás en el marcador y bajó los brazos. Es posible que no fuera voluntario, pero con una fragilidad mental que asusta, creyó que la cosa estaba tan cuesta arriba que no tuvo fuerzas ni para empujar.
Para entonces ya jugaba Pedro, una sombra de lo que se le vio en pretemporada. Entró luego Suso, que en nada pudo ayudar. Y hasta se pasó a defensa de cuatro en ese tramo final. Nada resultó y siempre pareció más cerca el dos a cero que el empate. Pudo conseguirlo Toni, que cabeceó forzado (86'). Pero el que iba a encontrarlo finalmente es Alexander. Con el tiempo cumplido recibió de Guillermo dentro del área y puso la lápida copera a su rival. Una más.
CD Leganés 2: Queco Piña (1); Rubén Peña (2), Albizua (1), Juanan (1), Luis Ruiz (1); Gabriel (1), Paco Candelas (1), Galarreta (1), Omar Ramos (2); Toni (1) y Guillermo (1) En el minuto 62, Mantovani (1) y Alexander (2) sustituyeron a Juanan y Gabriel; y en el 78, Alberto Martín (1) ocupó el lugar de Omar Ramos.
CD Tenerife 0: Roberto; Cristian, Alberto, Carlos Ruiz, Jorge, Aurtenetxe; Aitor Sanz, Abel, Tomás Martínez, Omar Perdomo y Anthony Lozano. Además, Pedro Martín entró en lugar de Martínez (61'); Suso en el de Jorge (77') y Jairo en el de Lozano (80').
Goles: 1-0. m. 78: Omar Ramos, de fuerte y colocado disparo desde la frontal del área. 2-0, m. 90: Alexander culmina un contragolpe.
La aventura del Mensajero en la Copa del Rey finalizó ayer. Tras superar al Rayo Majadahonda en la primera ronda (2-0), ayer no pudo repetir el mismo éxito en el duelo que mantuvo con el Cádiz (0-1).
Los rojinegros cayeron, pero lo hicieron con el aplauso de sus aficionados y con la sensación de que merecieron seguir adelante en el torneo del KO. No fue para menos. Por ocasiones y actitud en un duelo que llegó a la prórroga, los de Roberto Aguirre ofrecieron argumentos suficientes para imponerse a un rival que decantó la balanza a su favor en un saque de esquina que remató Servando (103').
El encuentro arrancó sin un dueño claro. El Mensajero, reforzado por su condición de local, puso el ímpetu para tratar de adelantarse pronto. Pero se encontró con un Cádiz que tiró de oficio para no dejarse sorprender. Fue una fase con pocas oportunidades, aunque una de ellas acabó con un lanzamiento al larguero de Yeray (34').
El Cádiz salió mejor en la segunda parte. Trató de llevar el dominio del balón ante un Mensajero que presionó con criterio, tuvo atrás a un impecable Moreno y no dejó de pisar el área gaditana. Fue un período con alternativas para cada equipo. Con todo esto, los locales fueron creciendo con el paso de los minutos, hasta el punto que contaron con ocasiones claras para marcar, a cargo de Joan Salvá, al que Roberto Aguirre utilizó como revulsivo, y Omar Fleitas. Por su parte, el Cádiz trataba de conectar con Wilson Cuero en acciones cada vez más esporádicas, pero no exentas de peligro. De hecho, en el tramo final y con Mensajero volcado en ataque, la escuadra de Claudio Barragán rozó el 0-1 en una jugada creada por el recién incorporado Hugo.
Con el partido roto, el árbitro le anuló un gol al Mensajero anotado por Moreno, supuestamente por una falta en ataque y ante la indignación de los rojinegros. Los palmeros lo siguieron intentando y ya en el tiempo extra volvieron a rondar el gol con un remate de Salvá. Pero siguió el 0-0 y la eliminatoria continuó la prórroga.
El Mensajero siguió mostrándose ambicioso tras el segundo descanso del encuentro. Un lanzamiento de Omar levantó de los asientos a unos espectadores que, poco después, protestaron por un agarrón a Salvá dentro del área del Cádiz.
Los visitantes respondieron con un remate de cabeza de Wilson Cuero, sin Ione Puga entre los palos. Y se animaron al borde del final de la primera parte de la prórroga. En un saque de esquina lanzado por Hugo, Servando logró el 0-1. Al igual que en el partido de Liga con el Castilla, otro córner resultó fatídico para el Mensajero.
Al conjunto insular le quedaba poco más de un cuarto de hora para, al menos, forzar la tanda de penaltis. Y no se rindió. Lo buscó hasta el final con tres balones colgados al área en faltas y saques de esquina. Ahí, Ballesté salvó a un Cádiz que supo enfriar el partido.
Sin apuros. El Barça, que ya había ganado 0-2 en la ida, certificó este martes su pase a los octavos de final de la Copa del Rey goleando en el Camp Nou.
Con un once plagado de canteranos, el Barça pronto tomó el control del partido y avisó a la Cultural Leonesa de que no iba a permitir ninguna sorpresa.
Pedro, Bojan y Jeffren comenzaron a recibir balones del centro del campo y sólo les faltó definir para abrir el marcador antes del descanso.
Esa definición llegó en la segunda mitad cuando Bojan firmó dos goles consecutivos, el primero tras una jugada de Jeffren y el segundo a pase de Jonathan Dos Santos.
Pedrito no quiso perderse la fiesta y se apuntó el tercero al culminar una enorme jugada de Iniesta. Messi y Xavi, que saltaron al césped más tarde, completaron la goleada.
Barcelona 5 : Pinto; Alves, Márquez, Puyol (Messi, min. 61), Maxwell; Sergio Busquets, Jonathan dos Santos, Iniesta (Xavi, min. 67), Jeffren (Fontàs, min. 59), Pedro y Bojan.
Cultural Leonesa 0 : Calzado; Cerveró, Pereira, Salva, Roberto Carlos; Denis, Abel Segovia, Chema Mato (Bandera, min. 70), Ferran; Yahvé (Richar, min. 61) y Jito (Suárez, min. 61)
Goles: 1-0, min. 52: Bojan. 2-0, min. 54: Bojan. 3-0, min. 64: Pedro. 4-0, min. 66: Messi. 5-0, min. 75: Xavi.