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domingo, 11 de octubre de 2015

Los dos equipos pudieron ganar



Fue un partido para tópicos recurrentes. Cada equipo se sintió mejor en una mitad, el Leganés en el primer tiempo y el Tenerife, en el segundo, y los dos defendieron un estilo diferente de jugar, casi contrapuestos entre sí. Es un empate bueno, en la medida en que el Leganés tiene nivel de aspirante al "play off". De hecho, si hubiera visitado el Heliodoro hace un mes habría ganado. Es verdad que el Tenerife estuvo más cerca de la victoria, a centímetros, porque en su única ocasión clara de toda la tarde Pedro Martín tiró por fuera un pase en el que Suso lo dejó solo a meta vacía para empujar el balón, en el minuto 71, pero no es menos cierto que, exceptuando el cabezazo de Alberto en el último córner, que paró Serantes (93'), el equipo de Agné no remató ni una sola vez a portería y, en muchos tramos del choque, estuvo por debajo. En especial, en la primera parte, el Leganés manejó a placer el juego. Es un equipo de toque, que lo hace pasar todo por el criterio que le da Sastre en el medio y por un desequilibrante Eizmendi en todo el ancho de la zona de media punta. El balón fue de los verdes, como seguramente esperaba Agné, pero a su equipo le fracasó el plan para contrarrestarlo y hacerle daño. El Tenerife repitió con su 4-3-3, con la idea de que los del medio, Aitor y Cristian, que debían jugar avanzados por delante del pivote Vitolo, ocuparan campo, apretaran y sacaran pases en ventaja para los tres que enganchaban por delante, pero esa segunda línea local fue perdiendo terreno y se hundió muy pegada a la defensa, hasta convertir su defensa panza arriba en un repliegue intensivo. No hubo obstáculos para que el Leganés avanzara a sus laterales y manejara el partido el campo local, pero la respuesta defensiva individual de los blanquiazules fue muy competitiva, negando la profundidad al rival. En ataque, a Nano y compañía solo les quedó el recurso de tirar carreras contra los centrales, porque desde tan atrás el Tenerife no sacaba pases de contraataque, sino pelotazos. Así y todo Nano hizo dos o tres jugadas de mérito. Cuando tenga más confianza y no se apresure en los pases, será mucho más desequilibrante. La decoración cambió poco cuando se lesionó Cristian y entró Ricardo (Agné lo puso de pivote y avanzó a Vitolo). Del dominio visitante dan fe las tres paradas de Dani Hernández, cada una más difícil que la anterior y siempre para tapar remates frontales tras jugadas de desequilibrio de Eizmendi por la izquierda. La última de ellas, en el 36, la coronó el propio Eizmendi y respondió de manera admirable, abajo, el meta tinerfeño. Del descanso volvió diferente el Tenerife. Aitor jugó más adelantado la segunda mitad, tirado un poco a la derecha y Vitolo con Ricardo cerraron por el medio. El equipo ocupó más el espacio por el que antes se había partido en dos bloques (uno de 8 y otros de 3), dio un claro y decidido paso adelante y el partido se dividió, tanto que Pedro tuvo la primera a los 2 minutos, pero remató alto tras un despeje de puños de Serantes (era la primera vez que tocaba el balón). Mediado este período, con el Tenerife más metido, con más juego en el medio, sonó la hora de los entrenadores, el momento de los cambios y ninguno de ellos, ni Garitano ni Agné se alejaron de su guión. El visitante sacó al lateral zurdo, que tenía tarjeta, y añadió más fútbol con Szymanowski y luego con Galarreta y más tarde con Omar. El de casa sumó velocidad y ruptura, primero con Jairo y luego con Omar Perdomo, en este caso por Aitor Sanz. El Tenerife se quedó con cuatro atacantes y todo el bloque defensivo por detrás. Es evidente que, él dice que de momento, Agné no ve conveniente la figura de un futbolista bisagra que enriquezca con precisión el final de la jugada y, además, añada algo de pausa. El público pitó los cambios, sobre todo la salida de Nano, entendiendo que el más flojo en el campo era Pedro Martín (es una elección física), pero fue al malagueño a quien eligió el partido para la gloria. Su remate fuera a puerta vacía colmó su racha de negación ante el gol. Los últimos 15 minutos fueron muy tensos, con dos equipos cara a cara. Pudo ganar el Leganés con un cabezazo de Borja Lázaro, por encima del larguero en el 89' y casi lo hace el Tenerife en el remate de Alberto. Uno con juego y el otro apostando por otra cosa, que aquí no gusta, en especial si no gana.

CD Tenerife 0: Dani Hernández; Cámara, Carlos Ruiz, Alberto, Aurtenetxe; Vitolo, Aitor Sanz, Cristian García; Suso Santana, Nano y Pedro Martín. En el minuto 21, Ricardo entró por Cristian, lesionado; en el 59, Jairo sustituyó a Nano, y en el 79, Omar Perdomo, por Aitor Sanz.
Leganés 0: Serantes (1); Víctor Díaz (1), Insua (1), Mantovani (2), Luis Ruiz (1); Alberto Martín (1), Sastre (2), Eizmendi (2), Rubén Peña (1); Guillermo (0) y Borja Lázaro (0). En el minuto 63, Szymanowski (0) entró por Luis Ruiz; en el 69, Galarreta (1) sustituyó a Guillermo, y en el 80, Omar Ramos (s.c.), por Sastre.
Ventura González

sábado, 12 de septiembre de 2015

Eliminado de la Copa


La Copa del Rey ya es un trauma para el tinerfeñismo. Siempre fuera de casa (desde 2008), eliminado por séptima vez consecutiva en su primera aparición y sin marcar un gol en esta competición desde 2010, año en el que tampoco le sirvió para seguir adelante. 
La de anoche es una decepción más, pero lo peor no es su efecto en relación a la historia blanquiazul, sino que se convierte en una piedra más que cargar sobre la espalda en este decepcionante arranque de temporada. Agné vio un paso adelante, pero las cuatro ocasiones claras fueron del Leganés y los goles también. 
Como consecuencia, la victoria y el pase. Mientras, el Tenerife acumula su cuarto partido oficial sin ganar y, lo que es peor, sin ofrecer una alegría a su sufrida afición. 
El miedo a repetir el guion de la pasada campaña ya late fuera... y dentro del equipo. Un banco de pruebas. 
Eso parece el equipo insular en este inicio de curso. Ayer fue una defensa con tres centrales, en la que entraron Jorge y Alberto para arropar a Carlos Ruiz. 
Se supone que el objetivo de ese dibujo táctico es dar profundidad a los carrileros que, durante la primera parte, casi no participaron en el juego. Y también liberar de cierto compromiso defensivo a los de arriba. 
Claro, a costa de apelotonar tanto futbolista cerca del área propia que la iniciativa queda claramente regalada para el rival de turno. Así fue en el caso del Leganés, que aceptó sin recato liderar la contienda. Es verdad que Roberto vivió protegido, pero tuvo que realizar dos intervenciones importantes antes del descanso. 
La primera fue a tiro de Guillermo (23'). La segunda, en un remate a la media vuelta de Toni, despejando a córner mientras la grada ya se disponía a celebrar el gol. Pero no es menos cierto que también buscaron los tres palos Toni (13') o Luis Ruiz (15'). En cambio, el bagaje ofensivo de los tinerfeños se redujo a un cabezazo alto de Alberto (4') y un disparo de Tomás Martínez (44') ya casi con los contendientes encaminándose a los vestuarios respectivos. 
Tablas pues en el marcador y en las sensaciones. Porque los pepineros tenían el balón, pero no el criterio para hacer daño con esa posesión. A los puntos eran mejores, pero sin alardes. Quiso dar un paso adelante la escuadra de rosa y negra tras el receso y se notó en la recuperación. 
Las flechas cambiaron de dirección y hasta Lozano puso el susto en el cuerpo a la afición local con una volea que salió fuera por poco (58'). Pero las gotas de calidad del hondureño (y las de Tomás Martínez) no fueron suficientes. 
El choque fue decayendo y los técnicos se vieron obligados a mover ficha. Garitano tiró de dos titulares. Con Mantovani quiso acabar con la resistencia de "Choco", que ganaba cada partido a sus centrales. Con Alexander dotar de verticalidad a su ataque. Con Galarreta en el origen ganó claridad el Leganés, que fue cercando al Tenerife.
 De nuevo sin claras oportunidades, pero otra vez con la sensación de que podría valerle un acierto para desequilibrar la balanza. Y llegó. Puede que del futbolista menos esperado porque no tiene Omar Ramos en el gol su mejor virtud y, desde luego, a los datos podemos remitirnos. Llevaba dos años sin marcar. 
Corría el minuto 72 cuando arrancó desde la derecha, su ubicación en la segunda mitad, y fue buscando hueco para el disparo. El zurdazo que soltó al encontrarlo sorprendió a propios y extraños porque se coló con fuerza en la portería después de impactar en el poste izquierdo de la meta defendida por Roberto, cuya estirada resultó inútil. Ahí se acabó el encuentro y, por ende, la eliminatoria.
El Tenerife se vio por detrás en el marcador y bajó los brazos. Es posible que no fuera voluntario, pero con una fragilidad mental que asusta, creyó que la cosa estaba tan cuesta arriba que no tuvo fuerzas ni para empujar. 
Para entonces ya jugaba Pedro, una sombra de lo que se le vio en pretemporada. Entró luego Suso, que en nada pudo ayudar. Y hasta se pasó a defensa de cuatro en ese tramo final. Nada resultó y siempre pareció más cerca el dos a cero que el empate. Pudo conseguirlo Toni, que cabeceó forzado (86'). Pero el que iba a encontrarlo finalmente es Alexander. Con el tiempo cumplido recibió de Guillermo dentro del área y puso la lápida copera a su rival. Una más.

CD Leganés 2: Queco Piña (1); Rubén Peña (2), Albizua (1), Juanan (1), Luis Ruiz (1); Gabriel (1), Paco Candelas (1), Galarreta (1), Omar Ramos (2); Toni (1) y Guillermo (1) En el minuto 62, Mantovani (1) y Alexander (2) sustituyeron a Juanan y Gabriel; y en el 78, Alberto Martín (1) ocupó el lugar de Omar Ramos.
CD Tenerife 0: Roberto; Cristian, Alberto, Carlos Ruiz, Jorge, Aurtenetxe; Aitor Sanz, Abel, Tomás Martínez, Omar Perdomo y Anthony Lozano. Además, Pedro Martín entró en lugar de Martínez (61'); Suso en el de Jorge (77') y Jairo en el de Lozano (80').
Goles: 1-0. m. 78: Omar Ramos, de fuerte y colocado disparo desde la frontal del área. 2-0, m. 90: Alexander culmina un contragolpe.
Juan José Ramos