Mostrando entradas con la etiqueta Tenerife Rural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tenerife Rural. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de febrero de 2010

Mucho sufrimiento


Mira que sufrió el Tenerife Rural para ganar el colista Ciudad de Vigo. Fue un encuentro para olvidar, y lo mejor fue ese resultado (64-62) que le permite no sólo alejarse aún más de los puestos de descenso, sino situarse a un triunfo del "play-off".

Este Tenerife Rural recordó al de las primeras jornadas, sin intensidad defensiva y con mucha anarquía en ataque. Tuvo la suerte de que el rival jugó peor y no supo aprovechar las facilidades dadas por el conjunto de Iván Déniz.

Los gallegos mandaron en el marcador desde los primeros instantes, ventaja que mantuvieron hasta los siete primeros minutos (12-14). Un tiempo muerto de Iván Déniz, acompañado por la entrada de Boccia por Eric Sánchez, dio más ritmo a sus compañeros y supuso dar un giro en el juego ofensivo. Con un parcial de 11-0 se llegó al final del primer cuarto (21-14).

Todo parecía ir encaminado hacia un triunfo que se presumía cómodo. El equipo logró solucionar, por momentos, los problemas defensivos, sobre todo en el juego interior, donde Frost estaba hacien-do mucho daño, principalmente por los despistes en los bloqueos. El Tenerife aumentó ese parcial de 11-0 a 16-0, con lo que llegó a situarse en un 26-14 (m. 12).

Pero los blanquiazules volvieron a las andadas. Con el marcador a favor y un rival que no daba excesivos problemas, el grupo de Iván Déniz volvió a bajar los brazos en defensa y a jugar con mucha anarquía en ataque. Y el Ciudad de Vigo comenzó a recortar distancias. Se puso a cinco puntos (28-23) e Iván Déniz reaccionó haciendo un cambio cuádruple.

Tras el descanso y con una ventaja de diez (37-27) el cuadro insular siguió sin jugar a nada. Los interiores no daban seguridad y los exteriores se estrellaban con la defensa de un Vigo que empezó a creer en que podía hacer daño.

Lo único positivo es que el Tenerife Rural fallaba menos que el rival y se movía con ventajas entre los ocho y cinco puntos a favor. Y es que, pese a los tiempos muertos, el equipo no tenía su día. "Ya que no estamos anotando, la clave está en la defensa", comentaba Déniz en uno de sus tiempos muertos, pero ni con esas.

En el último cuarto se entró con una ventaja de cinco puntos (47-42) y se aumentó a siete (51-44), pero el Vigo empezó a creer que podía ganar. O'Leary anotó un triple importante (55-51) y entró de lleno en busca del triunfo.

Los dos últimos minutos fueron de máxima intensidad.

A dos para el final el marcador reflejaba un ajustado 56-53 y a uno un 59-56. A 36 segundos de la conclusión el Vigo perdió un balón en ataque, pero en el siguiente le sucedió lo mismo a Fergerson cuando quiso doblar para Lou Roe.

Faltaban 21 segundos y el marcador no se movía (59-56). Suka, desde el tiro libre, puso el 59-58 y Sergio Pérez el 61-58 a 14 segundos. Pope igualó el choque con un triple a falta de siete segundos, pero Boccia primero y Ayón después (64-61) terminaron por decidir. Los dos anotando desde el tiro de personal.

Tenerife Rural 64 : (21+16+10+17). Eric Sánchez (5), Fergerson (8), Julio González (8), Roe (6), Ayón (12) -inicial-, Boccia (9), Sergio Pérez (9), Iván Rodríguez (3) y Fiorotto (4).

Ciudad de Vigo 62 : (14+13+15+20). Pope (5), Ruiz de Galarreta (9), Williams (5), Alba (4), Frost (18) -inicial-, Marc Solá (2), Pettinella (-), Díez (2), O'Leary (8) y Suka (9).

Texto:J. SOTOMAYOR, S/C de Tfe.

Foto:tenerifebaloncesto.com

jueves, 11 de febrero de 2010

El León jugó con más intensidad y se llevó el triunfo con claridad

A nadie le extrañar la derrota del Tenerife Rural ayer en León. Ya en la previa el discurso era que el duelo importante sería ante Mallorca. Y en el calentamiento quedó claro que el objetivo era salir a ver qué pasaba. Y lo que pasó fue que los visitantes apenas mostraron actitud y que encajaron una derrota justificada en la mala defensa: 79-68.

El León saltó al parqué convertido en un vendaval que se llevó por delante al quinteto y a la pizarra de Iván Déniz, a pesar de que los insulares arrancaron con un 0-4. Diferencias de diez puntos que permitían a los locales manejar con comodidad el partido. Basta decir que la pareja de baile de Lou Roe (Ryan Humphrey) ya rozaba el doble-doble al finalizar el primer cuarto.

El americano campaba a sus anchas en la zona ante la pasividad y la lentitud de la estrella tinerfeña. Sin embargo, el Tenerife Rural se resistía a vender tan fácil la victoria. Iván Déniz sabía que las posibilidades de ganar pasaban por una larga batalla de desgaste. En el banquillo tinerfeño se presumía como vital llegar con opciones al último cuarto ante un rival escaso de banquillo y pasado de años.

Pero todo eso es teoría y papel mojado. En la práctica sólo la clase de Sergio Pérez y el empuje de Julio González servían para mantener al Tenerife Rural en el partido. Muy poco ante un León en racha en el tiro y con sus acorazados ejerciendo en la zona. Y mientras, Humphrey seguía sumando a ritmo de récord ante la censurable permisibilidad defensiva de Lou Roe. Los 12 puntos de desventaja al descanso no reflejaban la mala primera parte del equipo insular.

El arranque del segundo acto mostró a un Tenerife Rural rendido, entregando la cuchara ante un arrollador León. Los rojillos hacían chirriar los emparejamientos en defensa y dirigían el ataque estático con pausa y acierto a través de la batuta de Juanjo Bernabé.

Lo mejor del Tenerife Rural fue una canasta mal anulada a Lou Roe desde su zona. Así fue el partido porque tampoco en el lanzamiento estuvo bien el cuadro visitante. Mucho más acertado en la ejecución y en la elección de tiro estuvo el equipo local, como reflejaron los porcentajes a la conclusión de un choque sin historia, con 20 minutos que sobraron.

León 79 : (25+16+16+22). Humphrey (22), Bernabé (2), Urtasun (9), Scharaeder (19), Iturbe (6) -inicial-, Calvo (5), Rocchia (9), Fernández (-), Fontet (7) y Moreira (-).

Tenerife Rural 68 : (17+12+11+28). Sánchez (6), Julio González (7), Iván Rodríguez (10), Ayón (10), Roe (6) -inicial-, Fiorotto (2), Boccia (8), Sergio Pérez (10), José Manuel Hernández (7) y Toni Hernández (2).

Texto: ACAN, León

Foto:

domingo, 7 de febrero de 2010

Justa victoria del Tenerife Rural

En un ambiente sensacional, con dos aficiones dando un claro ejemplo de deportividad y respeto, apoyando a sus respectivas escuadras desde el minuto 0 al 40, el Tenerife Rural, con un Iván Déniz acertado en la dirección, se anotó el derby tinerfeño de la Adecco-Oro. Y lo hizo a base de casta, con unos jugadores que dejaron constancia de su profesionalidad, sabiendo reponerse del buen arranque canarista, que le hizo establecer un +13 (16-29) cuando se cumplía el minuto 13.

Entre las claves del partido, el pésimo porcentaje aurinegro desde los 6,75 (5/30; 17%), además de ofrecer una discreta actuación en defensa, no sabiendo parar al jugador franquicia del Tenerife -Lou Roe-, que en los momentos decisivos asumió toda la responsabilidad ofensiva, acabando el choque con doble dígitos -21 tantos y 10 capturas-, para una valoración de 29.

El Socas Canarias supo marcar el tempo del partido en el arranque, con triples de Guillén y Yáñez, más un 2+1 de Jakim, que pusieron el +7 en el primer parón (16-23). Las diferencias subieron hasta los 13 tantos (16-29).

A partir de entonces el Canarias bajó mucho su nivel, sabiendo aprovechar los excesivos minutos que Alejandro tuvo en el banquillo a Richy y Jakim (¿?).

Lou Roe asumió entonces la responsabilidad y, con sus 9 puntos, metió al Tenerife en el partido (33-36), resultado con el que se llegó al descanso. En estos 20 minutos sobresalió el 3 de 17 desde los 6,75 del Socas, además de los 15 tantos del USA local.

El Tenerife salió con más cabeza en el reinicio, con Roe robando el balón a Jakim, anotando, para "obsequiar" de inmediato a su compatriota con un "gorro" espectacular que levantó a los blanquiazules de sus asientos.

Los cinco minutos finales del tercer cuarto fueron de claro dominio local, pues de un 41-43 -con Jakim alcanzado la quincena- se pasó al 59-50 del minuto 30. Sí, un golpe de efecto del Tenerife al firmar un parcial de 18-7, con triples de Iván y dos de Sergio. Lou Roe sumaba por ese entonces los 21 punto con que acabó el partido.

De por medio, una rigurosa tercera falta a Heras y la técnica al mismo jugador, por protesta reiterada, lo que deparó el +10.

Diez minutos es un mundo en el baloncesto y nada estaba claro sobre el parquet del Santiago Martín. Déniz comenzó con Ayón, si bien en apenas 1,15 minutos sumó su cuarta falta.

El Canarias -sin Jakim en pista, pues entendía Martínez que Chagoyen lo estaba haciendo muy bien- no estaba "muerto" y, con cuatro puntos seguidos de Jesús, comenzó a reducir diferencias de manera paulatina, al punto de colocar un 61-59 a 3:58 de la conclusión, lo que alegró a la "fiebre amarilla" que, desde el tercer anillo, se dejó sentir con más fuerza.

Con este marcador se sucedieron los errores en una y otra canastas. Los protagonistas: Pérez, Heras, Rou, Heras... hasta que llegó Fergerson, en blanco hasta entonces, para clavar el triple que ponía el 64-59, a 2:40 del final.

Heras rompió la mala racha (64-61), tanteo que se mantuvo hasta quedar 25 segundos, con balón para los visitantes tras errar Julito dos tiros libres. A 15 segundos Guillén busca la canasta desde fuera, falla y hace falta sobre Pérez (0+1) y 65-61), con tiempo del Canarias.

Falla el triple Nacho y Heras comete la quinta, disponiendo Iván Rodríguez, a 4 segundos, de dos lanzamientos que no falla (67-61). Rost, en el último ataque, sí acierta desde los 6,75 y deja el marcador final en el (67-64), para la alegría de los locales.

Tenerife Rural 67 :Sánchez (9), Iván Rodríguez (11), Julio González (3), Roe (21), Fiorotto (4) -inicial-, Fergerson (3), Boccia (7), Pérez (9) y Ayón (0).

Socas Canarias 64 :Iker Urreizti (2), Heras (8), Rost (12), Guillén (14), Donaldson (15) -inicial-, Yáñez (4), Cage, Marrero y Chagoyen (9)

Texto:AGUSTÍN ARIAS, S/C de Tfe.
Foto:Web Tenerife Baloncesto

domingo, 20 de diciembre de 2009

Poco a poco

Este Tenerife Rural sí que vale. Ya no sólo defiende. Ya corre y anota, y eso lo hace un equipo muy competitivo. En Melilla jugó a un buen nivel y a punto estuvo de ganar al líder y ayer, al tercer clasificado, el Sant Josep, le ganó jugando un gran partido, quizás el mejor que se ha visto en el pabellón insular Santiago Martín a lo largo de la presente campaña.

El club insular completa así una semana casi perfecta. El consejo se reforzó y el equipo ganó. Ahora sólo falta que exista un mayor apoyo en las gradas para que este grupo vuelva a estar en la zona que realmente le corresponde.

En lo que se refiere al partido, hay que destacar la aportación de todo el grupo desde los primeros instantes, unos con más fortuna que otros, pero siempre con una intensidad defensiva ante un rival muy complicado.

Lou Roe, que anotó 27 puntos, capturó 14 rebotes y terminó con 42 de valoración, lideró a su equipo, pero sería injusto nombrarlo sólo a él, porque el Tenerife Rural ganó por el esfuerzo y aportación ofensiva de todos.

Ese 7-2 de entrada dijo mucho porque el conjunto de Iván Déniz salió dispuesto a todo, con una intensidad defensiva importante y con un juego muy rápido. No logró escaparse en el marcador con mayor diferencia, pero hizo un trabajo de desgaste. Los balones iban hacia Roe, que cargaba a sus rivales con faltas. Primero fue Drevo, con dos, y luego Ortega, con otras dos.

El San Josep no se escondió y logró mantenerse en el choque. Del empate a diez puntos pasó al de 19 y luego a 21 con el que terminó el primer cuarto. En este primer periodo, lo más importante en el Tenerife fueron las faltas provocadas al rival. Los insulares no estaban haciéndolo mal, pero el conjunto catalán estaba muy acertado.

El segundo cuarto fue muy diferente y los dos equipos jugaron por rachas. Primero fue el Tenerife Rural el que se fue de cinco puntos (26-21), pero luego empató el conjunto visitante (26-26). Un parcial de 10-0 para los de Iván Déniz puso el marcador en un 36-26, con dos triples consecutivos de Lou Roe -15 puntos anotados-, con lo que el conjunto blanquiazul alcanzó su máxima diferencia hasta el momento.

El Tenerife Rural estaba defendiendo a un nivel muy alto, pero lo importante, a diferencia de anteriores partidos, es que estaba corriendo y anotando.

El turno llegó para el Sant Josep que acortó peligrosamente las diferencias y, tras ir perdiendo por doce puntos en el minuto 19 (39-28), en un minuto se puso a tres puntos (39-36) para llegar al descanso con un 41-36.

El inicio del tercer cuarto del Tenerife Rural fue espectacular y decisivo. Un 9-0 que puso al Tenerife Rural con un claro 50-36. En esta fase del choque Adrian Boccia fue clave. Aprovechó su altura y ante un defensor más pequeño (Sabat) para jugar en el poste medio y hacer mucho daño bajo canasta. Anotó seis puntos en dos minutos y creó peligro por otro lado del campo. Ya el Sant Josep no sabía donde fortalecer su defensa, ya que por un lado estaba Iván Rodríguez o Sergio Pérez, por otro Fergerson y por otro Lou Roe. Ya el rival estaba tocado y el Tenerife jugó con ventajas que superaban los diez puntos de diferencia. Llegó a estar a 16 (54-38) y terminó el tercero con 13 (69-56).

Mantener el mismo nivel en el último cuarto se presumía difícil y más ante un adversario que contaba con un buen juego exterior, aunque con el único problema de Middleton, que estuvo bien sujeto.

Déniz puso a Fergerson de base y el escolta supo sacar su experiencia: aguantar siempre el balón, provocar faltas y anotar desde el tiro libre. Del 82-77 se pasó a un 87-80 del minuto final. Alegría, por tanto, de un equipo que se mereció la victoria.

Tenerife Rural 96 :(21+20+28+27). Eric Sánchez (4), Fergerson (17), Julio González (7), Lou Roe (27), Fiorotto (-) -inicial-, Boccia (14), Tony Hernández (-), Sergio Pérez (13), Iván Rodríguez (10) y Ayón (4).

Sant Josep 84 :(21+15+20+28). Sabat (18), Drevó (13), Devries (21), Feliú (3), Middleton (9) -inicial-, Ortega (2), Jiménez (-), Nikkila (4) y david Navarro (14).

Texto:J. SOTOMAYOR, S/C de Tfe.

Foto:tenerifebaloncesto

martes, 1 de diciembre de 2009

Tranquilidad

No fue un gran partido de baloncesto, pero para el Tenerife Rural lo importante era ganar, empezar a coger confianza y esperar que el engranaje del grupo camine. Eso lleva tiempo y habrá que esperar un tramo prudencial, pero todo irá mejor si se va ganando.

El Tenerife Rural sigue teniendo problemas en ataque. Iván Déniz dio más libertad a los suyos para lanzar de fuera e incluso sacó a Iván Rodríguez y a Sergio Pérez de entrada para que estos fueran una amenaza desde el exterior. Funcionaron en un principio, pero había otros problemas que hicieron que el Tenerife Rural no terminara de arrancar, como era el rebote defensivo.

La primera canasta del partido tardó en llegar. Fue en el minuto 2 obra de Gustavo Ayón y, tras el empate a 5 del minuto 5, el conjunto blanquiazul logró tomar una pequeña diferencia en el marcador (13-5), fruto de dos triples de Sergio Pérez e Iván Rodríguez.

Déniz sentó a Pérez y Rodríguez y dio minutos a Julio y a Fergerson, y con un parcial de 0-8, el Cornellá igualó el partido.

Y es que lo que el conjunto insular tenía como su fortaleza, que era la defensa, ayer no fue todo lo intensa que se esperaba, además de que se perdían muchos balones en el rebote defensivo.

El parcial del Cornellá ascendió a 2-13 y terminó ganando el primer cuarto (15-18).

El Tenerife Rural salió diferente en el segundo cuarto. Julio González lideró a su equipo y fue el que puso peligro en el ataque y permitió que sus compañeros pudieran tirar con más comodidad. Además, con Gustavo Ayón en cancha, el grupo insular estaba más metido en el partido y siempre con la seguridad que aporta Lou Roe.

Los mejores minutos del Tenerife hasta el momento fueron los tres últimos del segundo cuarto. Atacaba con acierto y lograba mantener una defensa decente ante un adversario que empezaba a tener problemas.

Con un 40-30 se llegó al descanso, un resultado que no dejaba a nadie tranquilo por lo que se había visto en los primeros veinte minutos.

Y fue así. Aunque los blanquiazules alcanzaron su máxima diferencia en el minuto 24 de partido (49-37), los visitantes empezaron a jugar. Dani Pérez y sus dos norteamericanos -Smith y Joseph- hacían mucho daño a la defensa blanquiazul. Ni el tiempo muerto de Iván Déniz (m.25, 49-42) paró el acierto rival, que llegó a igualar el partido a 50 y a 52.

Pero tanto el entrenador del Tenerife Rural como sus jugadores tenían claro que la victoria se tendría que quedar en casa y empezaron a trabajar con intensidad en defensa. Parados Joseph y Smith, Bravo se convertía en el único peligro rival y conseguía mantener a su equipo dentro del partido.

Pero ya había un cambio de actitud en la defensa, que propiciaba que se beneficiara el ataque. Fergerson anotó y Ayón ayudó para que el cuadro local se fuera con seis puntos de diferencia (61-55) a seis minutos del final. Los aciertos desde el tiro libre hicieron que la ventaja se mantuviera hasta el final.

Tenerife Rural 72 : (15+25+15+17). Boccia (2), Iván Rodríguez (8), Sergio Pérez (6), Ayón (14), Fiorotto (2) -inicial-, Fergerson (12), Julio González (12), Dani González (-), Eric Sánchez (4) y Roe (15).

Cornellá 67 : (18+12+22+15). Smith (19), Dani Pérez (10), Bravo (12), Joseph (13), Samb (11) -inicial-, Hernández (-), Silva (-) y Marzo (2).

Texto:J. SOTOMAYOR, S/C de Tfe.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Ya empiesan a ganar

El Tenerife Rural consiguió una importante victoria en Palencia en un partido en el que las defensas se impusieron claramente a los ataques. Los locales tuvieron la última bola para empatar o ganar y, por tercera semana casi consecutiva, perdieron esa opción entregando la victoria al contrario. En el último cuarto decisivo Fergerson se echó al equipo a la espalda y al final los de Iván Déniz acabaron ganando (58-60).

El Palencia Baloncesto no disputó su mejor primer cuarto. A pesar de todo, gracias a su actitud defensiva secó al jugador más peligroso de la escuadra visitante, Lou Roe. Antes de que sonase la bocina del final del primer cuarto el americano vio la segunda falta personal. Ante su ausencia, los hombres altos de Palencia aprovecharon para hacer daño en el juego interior. Entre Óliver Arteaga y Grady Reynolds sumaron ocho puntos, más de la mitad de los que había conseguido su equipo antes de que finalizase el primer cuarto.

En el segundo mejoró el juego de los dos conjuntos. El mando lo asumió Palencia nada más comenzar. De nuevo aprovechando la tesitura, tras presencia de Rou en el banco. Los locales pegaron su arreón con un parcial de 5-0 para poner el marcador en 20-16.

La consigna fue clara, balones interiores para Óliver Arteaga, que aprovechó sus centímetros para convertirse en el máximo anotador local con ocho puntos al descanso. Por su parte, los visitantes mejoraron cuando Rou volvió a la cancha. Al pívot americano, desdibujado en el primer cuarto, le hicieron falta cinco minutos para abrir el frasco de las esencias y convertirse en el máximo anotador al descanso. Junto con Bruno Fiorotto, que a esas alturas aportó ocho puntos, fueron los jugadores más destacado antes de que finalizara este cuarto, colaborando a gestar el parcial más amplio: 0-7 para el 27-29.

Tras el descanso el público apenas pudo disfrutar de un baloncesto muy vistoso. Las defensas se impusieron a los ataques y la anotación por ambos equipos fue corta, sobre todo por parte de los pupilos de Nacho Lezkano, que entraron en una preocupante crisis anotadora. Tan sólo nueve puntos en diez minutos, de los cuales siete fueron obra del alero catalán Carles Bravo.

Esto lo aprovecharon los hombres de Déniz, que encontraron más facilidades a la hora de sumar puntos para irse con una ligera renta en el electrónico de cinco puntos antes de afrontar el último y definitivo cuarto.

El Palencia hizo un parcial de inicio de once a cero (55-49) y acarició la posibilidad de ganar, pero el Tenerife Rural le devolvió la moneda con un 2-9 que puso de nuevo a los de Iván Déniz en el partido. Dave Fergerson se jugó dos triples importantes y Arteaga anotó una canasta sobre la bocina, anulada por los árbitros por haber pisado la línea de fondo. Al final, triunfo del Tenerife Rural.

Palencia 58 : (15+20+09+14). Reynolds (4), Camps (2), Bravo (12), Brown (8), Arteaga (10) -inicial-, Riveiro (6), Bustamante (5), Mirotic (11) y Gimel Lewis (-).

Tenerife Rural 60 : (16+17+16+11). Fergerson (17), Boccia (5), Sergio Pérez (5), Lou Roe (13), Fiorotto (10) -inicial-, Julio González (2), Eric Sánchez (2), Iván Rodríguez (-), Ayón (6) y Toni Hernández (-).

Texto:ACAN, Palencia

sábado, 21 de noviembre de 2009

Mal en ataque

No era el momento de perder. Los aficionados que acudieron ayer al pabellón Santiago Martín no se merecían que el Tenerife Rural perdiera. Era miércoles, un mal día, pero la gente acudió, se fue triste y, como dijo Iván Déniz, en rueda de prensa, con cara de tontos.

No se puede ganar un partido antes de jugarse y menos el Tenerife, que se encuentra en las últimas posiciones de la tabla y que, tras su mal inicio, cada partido es una final, al menos hasta alcanzar la zona tranquila de la clasificación.

Los nuevos fichajes ayudan, pero no ganan solos los partidos. Decide la labor de equipo, el trabajo colectivo en defensa y en ataque y el equilibrio entre las líneas. Ese fue el pecado que cometió el conjunto de Iván Déniz en los momentos decisivos. No estuvo acertado en el tiro exterior y no forzó más en el juego interior.

El Ourense, sin hacer nada especial, anotó en los momentos claves y ganó el choque.

El Tenerife Rural no tuvo un buen inicio de partido y los gallegos se fueron con un 2-7, pero un parcial de 9-0 colocó las cosas en su lugar (11-7). Fue a partir de ese momento cuando los insulares dominaron el marcador y el juego, sobre todo en defensa, donde estaban muy firme y aprovechaban los contragolpes para poder anotar en ventaja.

Lou Roe centraba el interés de la defensa local y esa situación fue aprovechaba por sus compañeros para poder anotar. Fiorotto fue el más beneficiado porque pudo recibir en mejores posiciones.

El conjunto blanquiazul empezó a tomar claras ventajas en el marcador en el segundo cuarto y alcanzó los nueve puntos, máxima diferencia que tuvo en todo el partido, en el minuto 13 (23-14). La defensa seguía firme y en ataque cumplía. De todas formas, el equipo no jugaba bien en ataque. Los bases no estaban ágiles y no había acierto exterior. Pese a todo, el marcador seguía siendo favorable al conjunto blanquiazul, que logró irse al descanso con una ventaja de tres puntos (31-28).

Todo cambio en el tercer cuarto. Paco García, técnico del Ourense, logró ajustar su defensa y darle a sus hombres libertad ofensiva.

Pese a todo y gracias a una buena racha, los blanquiazules se volvieron a ir de nueve puntos (41-32 tras un parcial de 7-0. Tiempo muerto de García y de nuevo cambio de actitud en el Tenerife Rural.

Fue el inicio del fin. Los gallegos se fueron hacia adelante y con los triples de Nocedal y Arcos a un minuto del final del tercer cuarto ya se habían puesto por delante (43-45), pero que dejaba esa sensación de que con un poco más de esfuerzo, la victoria se quedaría en casa. No fue así. En el último cuarto el Tenerife Rural no hizo nada. Boccia, con mucha mala suerte, falló tres canastas cantadas, pero no fue sólo él. Sergio Pérez tampoco estuvo acertado.

El Ourense empezó a hacerse fuerte y a dominar el marcador. Con 55-53 apareció un hasta el momento inexistente Ogirri, que "clavó" tres triples consecutivos y puso a los suyos con un 55-62 y todo el trabajo defensivo realizado hasta el momento tirado por la borda. Fue el momento en que cada uno quería resolver por su cuenta en el Tenerife y ese fue el mayor error. Fergerson, Sergio Pérez, Lou Roe lo intentaron, pero siempre se encontraron con una defensa rival que ya no iba a dejar escapar las diferencias.

Los gallegos cometieron dos errores infantiles, en el último minuto, que sirvieron al Tenerife para ponerse 59-62 a 45 segundos del final, pero no hubo esa claridad ofensiva para poder ganar el choque. Un rebote defensivo perdido y un error de Dave Fergerson acabó con las ilusiones de un Tenerife Rural que deberá reconocer sus deficiencias y ser conscientes de que nadie gana antes de jugar.

Déniz destacó la importancia de los choques ante Vigo, Ourense y Palencia. Le queda este último para ganar y que se les quede un buen sabor de boca.

Tenerife Rural 61 : (15+16+15+15). Eric Sánchez (3), Fergerson (5), Pérez (5), Roe (15), Fiorotto (10) -inicial-, Julio González (5), Boccia (-), Iván Rodríguez (4) y Ayón (14).

Ourense 66 : (12+16+20+18). Gonzalo Sánchez (-), Ogirri (11), Lucho Fer-nández (12), Koffi (12), Loughton (5) -inicial-, Nocedal (3), Vázquez (3), Howell (8), Coego (-) y Arco (13).

sábado, 14 de noviembre de 2009

Vuelve Lou Roe

El Tenerife Rural confirmó en tierras gallegas que su metamorfosis de la pasada jornada es real, y lo hizo con un merecido triunfo frente al Vigo Básquet, al que derrotó por 54-70. Los blanquiazules, liderados por Lou Roe, autor de 25 puntos y 10 rebotes, dominaron el encuentro de principio a fin, y supieron manejar diferencias casi siempre superiores a los 10 puntos para obtener su segundo triunfo consecutivo. Su rival, entretanto, se queda colista.

Marcos Suka se encargó de abrir el marcador, pero Tenerife, con una gran circulación de balón, consiguió anotar desde todas las posiciones y poner una primera ventaja de cinco puntos (2-7) que motivó el tiempo muerto de Manolo Povea. Los fallos aparecieron entonces en el ataque del conjunto blanquiazul, lo que, unido a dos canastas de su rival, propició que el tanteador se estrechara de forma notable (6-7).

Pero hasta ahí les duró el fuelle a los gallegos, que se encontraron con un rival muy motivado que de la mano del debutante Lou Roe y de Sergio Pérez iniciaron un parcial que se prolongó hasta el 0-13, con 10 puntos del pívot y seis del alero. Ni siquiera la entrada en pista de Salva, Pettinella y Ruiz de Galarreta logró frenar el avance de los insulares, que acabaron el cuarto con 13 puntos de renta.

Las cosas parecieron torcerse en el inicio del segundo cuarto, con dos canastas seguidas de los vigueses, pero la reincorporación a pista de Roe por Fiorotto, unido a las magníficas penetraciones combinadas con asistencias de Julio González, conservaba la renta a favor de los visitantes (13-27). Los anfitriones, pese a todo, no bajaron los brazos y comenzaron a anotar en la pintura, lo que les valió para completar un parcial de 8-2 que les metía de nuevo en el encuentro y motivaba el tiempo muerto de Iván Déniz (21-29).

Lou Roe (16 puntos y 5 rebotes al descanso) cogió entonces las riendas ofensivas del equipo, y con seis puntos casi consecutivos contrarrestaba los tantos del base West, conservando la renta en 10 puntos a favor del Tenerife Rural (25-25). En el último minuto, los locales tiraron de casta e intentaron rebajar algo la distancia, pero Fergerson, con dos canastas de mucho mérito, dejó el 29-39 al descanso.

Frost, con un 2+1 y otra canasta casi consecutiva, colocaba a los pupilos de Manolo Povea a sólo seis puntos en la reanudación (34-40), pero Fergerson y Roe, con cuatro puntos, rompían su zona 2-3 y volvían a dar oxígeno a los isleños (34-44).

El parón pareció reactivar a los visitantes, que ampliaban su renta hasta los 15 tantos. No obstante, los puntos tras rebote ofensivo de los vigueses permitieron contrarrestar sus paupérrimos porcentajes de tiro para acabar el final del tercer cuarto a sólo 10 puntos.

En el último acto, el Tenerife Rural mostró su mejor juego de la mano de Ayón, lo que unido a las canastas de Fiorotto y Julio hacían un parcial de 0-10 que sentenciaba el partido.

Vigo 54 : (9+20+14+11). Williams (5), Solá (-), Frost (13), Martín (-), Suka (6) -inicial-, West (7), Ruiz de Galarreta (4), Alba (4), Pettinella (8), Mario Díez (2) y O'leary (5).

Tenerife Rural 70 : (22+17+14+17). Sánchez (-), Fergerson (10), Pérez (12), Fiorotto (4), Roe (25) -inicial-, Julio González (4), Iván Rodríguez (3), Boccia (4) y Ayón (8).

Texto:ACAN, Vigo

Foto:tenerifebaloncesto.com

lunes, 9 de noviembre de 2009

El Tenerife Rural sacó su casta

A la séptima fue la vencida. El Tenerife Rural ganó ayer su primer partido de la temporada después de un encuentro intenso, con altibajos, pero donde los hombres de Iván Déniz y el propio técnico se entregaron en todo momento por intentar llevarse el triunfo. Hubo instantes buenos, como los últimos diez minutos, y malos, como en el tercer cuarto cuando el Burgos se fue de diez puntos (32-42), pero el grupo blanquiazul ayer salió con ilusión, con descaro y puso mucha intensidad en el juego.

Aunque como decía Déniz al final del choque "es una victoria y seguimos últimos. Tenemos que continuar y no pensar que ya lo hemos hecho todo".

Es cierto. Ayer le ganó al Burgos, pero la Liga será larga, la igualdad entre todos es mucha y el Tenerife tendrá que alcanzar un mínimo de doce triunfos más.

El inicio del choque dejaba entrever lo que podía pasar a lo largo de los 40 minutos de juego. Salió fuerte el Tenerife Rural y se colocó en un 7-2. Dos triples de Dave Fergerson hacían que ya los blanquiazules tuvieran una amenaza exterior. Déniz iba cambiando de defensas, pero el problema empezó bajo canasta. Poco a poco el Burgos fue dominando dentro con Blair y Anagonye y eso era un problema, aunque el control en el marcador seguía siendo local (17-10, m. 7).

Cuando mejor lo estaba haciendo el equipo, el técnico del Tenerife hizo un triple cambio. Dio descanso a Bruno, Sergio y Fergerson y entrada a Julio, Iván y Ayón. Así, tres cambios a la vez no fue la mejor decisión y el Burgos se aprovechó para igualar el choque e irse al primer parón con ventaja (19-20).

En el segundo cuarto hubo plena igualdad. Ninguno lograba dominar el electrónico. El Tenerife, con un buen quinteto en cancha -Boccia, Sergio Pérez, Fergerson, Fiorotto y Ayón- para intentar controlar el juego interior que, hasta ese momento, era el mayor problema local.

En ataque, tras el inicio de Fergerson apareció un sensacional Sergio Pérez que, a base de triples, fue el jugador que pudo abrir la defensa contraria. Las metía todas y eso llevó al Tenerife Rural a estar en el choque.

Al descanso se llegó con un igualado 29-33 y mucho por decidir. "Hay otra actitud en la cancha" decía tras marcharse al vestuario el capitán Iván Rodríguez. Este Tenerife era otro.

En el tercer cuarto hubo un bajón importante en el cuadro local. El Burgos se puso a seis (31-37) tras dos canastas de Morley y en ataque los insulares no acertaban. La cuarta falta de Eric Sánchez hizo saltar las alarmas en el Tenerife.

Poco a poco, el Burgos se fue haciendo con el partido. Aprovechaba los errores en ataque del Tenerife, que no tenía claridad ofensiva ni balance defensivo lo que hizo que el Burgos se fuera de diez puntos (32-42) en el 25'.

Un nuevo triple de Sergio Pérez (35-42) hizo despertar a su equipo y a la afición. Luego vino un robo de balón de Boccia y canasta de Iván y el Tenerife ya estaba de nuevo en el partido (40-44).

El Burgos, ya en el último cuarto, logró irse de nueve puntos (40-49), pero quedó bloqueado ahí. Iván puso a su equipo en zona 2-3 y el rival no la supo atacar con acierto, principalmente por la intensidad que el Tenerife Rural puso en todo momento. Iván Rodríguez anotó un triple (45-49) y de ahí a un parcial de 16-0 que puso el marcador en 56-49. Todos aportaban, tanto en ataque como en defensa y dispuestos a no dejar escapar esta primera victoria. El Burgos apretó con un triple de Alberto Miguel (58-52), pero Fergerson terminó por decidir el choque con un triple a falta de un minuto (61-52) que dejaba la victoria en casa, la primera.

Tenerife Rural 63 : (19+10+11+23). Eric Sánchez (3), Fergerson (15), Freeman (2), Sergio Pérez (17), Fiorotto (7) -inicial-, Julio González (-), Boccia (6), Iván Rodríguez (9) y Gustavo Ayón (4).

Ford Burgos 52 : (20+13+13+6). Chris Hernández (6), Alberto Miguel (6), Morley (13), Anagonye (4), Blair (15) -inicial-, Lorant (4), Jesús Castro (2), Manu Gómez (2) y Corrales (-).

Texto:J. SOTOMAYOR, S/C de Tfe.

jueves, 29 de octubre de 2009

Faltó serenidad en los instantes finales

El consejo de administración del Tenerife tiene que tomar una decisión urgente. Son cuatro los consejeros y eso les facilita llegar a un acuerdo para intentar darle a Iván Déniz jugadores con los que pueda competir en esta Liga. Lo solicitó hace una semana y tiene los nombres, ahora falta esa decisión.

Pero ayer todos tuvieron su parte de culpa. Desde el banquillo al último jugador, quienes no supieron, con la experiencia que acumulan en esta Liga, marcar el ritmo de juego y controlar el choque cuando estaba a su favor.

Con seis puntos anotados en el último cuarto es difícil ganar. Adrian Boccia, en los momentos decisivos, falló cuatro ataques consecutivos, Julio González uno y Sergio Pérez el último. Jugando cada uno por su cuenta e intentando resolver el partido es complicado ganar y así fue. El León se aprovechó de esto y sacó adelante el partido, cuando lo tenía perdido.

Aunque el conjunto que prepara Javier de Grado se marchó inicialmente en el marcador con un 2-11, un tiempo muerto de Iván Déniz hizo que su equipo cambiara de actitud en la cancha. El ataque empezó a funcionar y el partido se igualó hasta llegar al término de los diez primeros minutos con empate a 21.

El Tenerife Rural se puso, por primera vez, por delante en el minuto 14 (29-27) tras un triple de Sergio Pérez y llegó a ponerse a cinco en este cuarto (33-29), pero la pareja interior del León -Hughes y Humphrey- estaba haciendo mucho daño y eso mantuvo al León vivo.

Freeman lideró a su equipo, bien apoyado por el resto de compañeros. Al descanso se llegó con ventaja mínima para los blanquiazules (44-43), pero con la sensación de que la victoria podría ser más amplia al final del choque.

Y así lo pensaron los jugadores, que a los cuatro minutos del tercer cuarto habían logrado una ventaja de nueve puntos (52-43), momento en el que Iván Déniz hizo debutar en el choque a Efeyuku.

La entrada de este jugador coincidió con el inicio de la debacle del Tenerife Rural. El cuadro de Iván Déniz se quedó atascado en 52 puntos, mientras que el León empezó a reaccionar. Un parcial de 0-10 puso el marcador en 52-53 y menos mal que pronto llegó el final de ese tercer cuarto (58-60).

El Tenerife empezó a fallar. El ataque no fue bueno. Atila Santos no acertaba dentro de la zona y desde fuera no hubo ocasiones de encontrar buena posición.

Los últimos diez minutos fueron intensos, por la igualdad en el marcador y porque ninguno hizo grandes cosas por ganar.

Las alternativas en el electrónico eran constantes. En el bando local era Fiorotto, con tiro de cuatro metros, quien mantenía a su equipo en el partido, pero en los visitantes un efectivo Álex Urtasun era el mejor del equipo.

Iván tuvo que pedir tiempo muerto. Boccia había perdido los último cuatro ataques (64-65) después de buenas defensas de su equipo.

Urtasun, con una entrada por la izquierda, casi sin defensa, puso el 64-67 que fue definitivo. Lo intentó Julio y falló y lo intentó Sergio Pérez y también. Y es que anotando seis puntos en diez minutos y en casa es complicado ganar. El consejo tiene la palabra.

Tenerife Rural 64 : (21+23+14+6). Eric Sánchez (2), Julio González (7), Iván Rodríguez (13), Freeman (7), Fiorotto (12) -inicial-, Boccia (6), Santos (6), Efeyuku (-) y Sergio Pérez (11).

CB León 67 : (21+22+17+6). Bernabé (2), Urtasun (19), Rocchia (5), Fontet (4), Hughes (20) -inicial-, Humphrey (13), Jorge Calvo (-) y Schraeder (4).

Texto:J. SOTOMAYOR, S/C de Tfe.

Foto:Tenerife Rural

sábado, 24 de octubre de 2009

Dominaron de principio a fin

El Socas Canarias ganó el derby para alegría de sus incondicionales. Sumó la cuarta victoria consecutiva, lo que le permite dormir como líder en solitario.

Sí, venció por 18 puntos (82-64), dominando cada uno de los cuartos, no encontrando demasiada presión en el Tenerife que pusiera en peligro su victoria.

Pero quienes vivieron el derby coincidirán en que anoche no se vio al mejor Socas Canarias, pues si bien achuchó en defensa, con un gran trabajo individual -Heras aburrió a Efejuku- y colectivo, en ataque el tiro exterior no brilló como esperaba Alejandro Martínez. De hecho sólo contabilizó 6 aciertos, cuando sus cifras vienen siendo muy superiores.

Conclusión: este equipo también sabe ganar -y por 18 puntos-, no jugando muy bien. La Liga es larga y hay tiempo para mejorar.

Por lo que respecta al Tenerife Baloncesto, mejoró con respecto a anteriores actuaciones y superó la barrera de los 60 tantos. Muy fuerte atrás, pero arriba, y aunque se evidenció cierta mejoría, sigue careciendo de tiro exterior.

Porque Iván Déniz -al que es necesario seguir apoyando y confiando en su trabajo, a pesar de las críticas de "especialistas" llegados después del café- debe saber que Kevin Freeman no está siendo el jugador referencia, ni Atila dos Santos evidencia, en este arranque liguero, que no tiene nivel para la LEB-Oro. Sólo Bruno Fiorotto, buscando fuera de la "pintura" lo que no le permiten recibir en ella, ofreció buenos números. ¿El resumen?: nulidad en el rebote y deficiencias en el tiro exterior.

Y metiéndonos en lo que fue el partido, los aurinegros mandaron en todo momento en el marcador, pues el 2-4 inicial quedó en una anécdota. Iker se centró en Eric, Heras "secó" a Efejuku, Richy se encargaba de Fiorotto, Nacho fue la sombra de Julio y Jakim lo tuvo fácil con Freeman.

El primer parcial iba a concluir con +10 (20-10), pero un triple de Sergio, en el últimos instantes, lo dejó en 20-13. Destacar sendos triples de Heras (7 puntos) e Iker.

El Tenerife salió muy serio en el segundo cuarto, con un triple de Julio González que significó un 0-5 y llevó el 20-18 al marcador. Martínez mueve fichas, condicionado por la tercera falta de Yáñez, si bien fueron Chagoyen y Jakim quienes asumieron la responsabilidad anotadora, además de hacer daño en el interior (30-20, 16 m.), lo que significó un 8-0 y tiempo de Déniz.

En los tres minutos finales Martínez hizo uso de la zona 2-3, si bien Heras seguía a todos lados a un desaparecido en combate Efejuku, que anotó sus primeros puntos al anotar dos tiros libres en el minuto 18. Heras y Jakim llevan la ventaja a los 13 puntos (37-24), con un triple de Eric que colocó el 37-27 en el descanso.

Datos: Guillén sólo jugó 9 minutos y el Canarias no dispuso de ningún tiro libre.

El arranque del segundo tiempo tuvo dos nombres propios: Richy Guillén y Bruno Fiorotto. El canarista anotó 8 tantos consecutivos y el blanquiazul logró 6 (45-32).

El acierto de Boccia, con otros 6 tantos, hizo bajar de los 10 puntos (47-38), pero sería un espejismo, ya que de inmediato Cage la enchufó desde el 6,75, cerrando el cuarto con anotaciones de Chagoyen y Guillén (62-48) y júbilo de la "fiebre amarilla".

Las diferencias estuvieron entre la docena y los 20 puntos en el último periodo. En el 35 un triple de Garrido -reapareció después de su lesión- puso el +15 y de nuevo Guillén, en el 38, la elevó a +22 (80-58).

A 1:18 el entrenador local dio cancha al júnior Quintero, lo mismo que hizo con Ormazábal a 34 segundos.

Al final, 82-64 y alegría de la parroquia local, que llenó la "catedral cestista" hasta la bandera. El Tenerife se dirigió al lugar de sus aficionados para agradecerles el constante apoyo recibido.

Socas Canarias 82 : Iker Urreizti (10), Jaime Heras (11), Nacho Yáñez (7), Jakim Donaldson (10), Richy Guillén (21) -inicial-, Levi Rost (0), Dan Cage (3), Airam Marrero (0), Jesús Chagoyen (13), Marcos Quinteros (0) y David Ormazábal (0).

Tenerife Rural 64 : Eric Sánchez (9), Weyinmi Efejuku (3), Julio González (7), Kevin Freeman (8), Bruno Fiorotto (16) -inicial-, Adrián Boccia (12), Atila dos Santos (2), Sergio Pérez (7) e Iván Rodríguez (0).

Texto:AGUSTÍN ARIAS, La Laguna

Foto:Alba Pestano

domingo, 18 de octubre de 2009

Mal partido

La crisis económica -y la mala gestión del consejo de administración, negado para conseguir recursos ajenos a los institucionales- son culpables de la caótica situación que sufre el Tenerife CB. Lo triste es que los palos se los está llevando Iván Déniz, un entrenador tinerfeño al que es necesario apoyar hasta el final, pues no tiene la culpa de que a técnicos peninsulares les pongan un equipo ganador y al de casa le den retales, dicho con respeto para Julio González, Eric Sánchez e Iván.

Lo de anoche fue la gota que colma el vaso. El Tenerife dio una imagen paupérrima, de manera especial en ataque, donde cada jugador parecía actuar por libre, saltándose a la torera todo lo bueno que ensayan a diario. Lo del "tragón" de Efejuku clama al cielo, como así le reclamó durante el partido el capitán Iván Rodríguez.

Y la guinda del despropósito, que arrancó la bronca de la grada, fue la acción de Boccia: cogió el balón atrás, corrió y en lugar de pasar a cualquiera de los tres compañeros que contraatacaron decidió entrar para fallar una sencilla bandeja. Fue, sin duda, el error de la impotencia.

Lo único que hay que destacar de este plantel fueron las buenas maneras que ofrece, no siempre, en defensa, pues -como afirmó Iván Déniz en sala de prensa-, dejar en 68 puntos a todo un equipazo como el Menorca tiene su mérito.

Siendo optimista diría que cuando la faceta ofensiva -y reboteadora- se normalice, este Tenerife saldrá del bache de identidad que ha ofrecido en las tres primeras jornadas. Pedir paciencia en tiempos difíciles es complicado, pero a los que apelan al sentimiento blanquiazul no les queda otra opción.

¿El partido? Dominio de principio a fin del equipo de Paco Olmos, que ofreció un juego basado en la seriedad defensiva, en su poder reboteador -la diferencia fue de escándalo-, para matar el encuentro con una exquisita calidad de cara a canasta adversaria.

El Tenerife sólo ofreció una aceptable imagen en ratos del tercer cuarto, cuando fue capaz de establecer un 15-8 que hizo bajar de los 20 puntos de margen a un esperanzador 35-49. Lástima del 0-16 del minuto 10 al 15.

Hay que insistir en la necesidad de que esta plantilla visione con detenimiento el vídeo y, por tercera vez, entienda que no están jugando en conjunto: al cruzar medio cancha practican el llamado "correcalle", con el apunte añadido de "tonto el que no se la juegue".

O cambia el chip o la gente terminará por no ir al pabellón. Duro, pero pura realidad.

Tenerife CB 50 :Sánchez (7), Pérez (0), Efejuku (14), Fiorotto (10), Dos Santos (2) -inicial-, González (8), Freeman (0), Boccia (2), JM Hernández (2) y Rodríguez )5).

ViveMenorca 68 :Ciorciari (9), Umeh (7), Otegui (6), Turner (10), Víctor (7) -inicial-, Montañana (7), Sabaté (0), Guzmán (8), Fernández (10), Sánchez (4).

Texto:AGUSTÍN ARIAS, S/C de Tfe.

Foto:Tenerife rural

sábado, 10 de octubre de 2009

Poco acierto ofensivo

El Tenerife Rural tendrá que esperar una nueva oportunidad para estrenar su casillero de triunfos en la presente temporada, después de caer con bastante claridad en el Pabellón Torre de Benagalbón ante el Clínicas Rincón. Los blanquiazules volvieron a evidenciar las carencias ofensivas mostradas en el debut ante Cáceres y se vieron superados en todo momento por el joven equipo malagueño, que sumó de este modo su primera victoria del curso.

La baja de Kevin Freeman obligó a Iván Déniz a apostar por un quinteto de exteriores, con Atila Santos como único pívot, si bien esta opción no resultó del todo válida. El exceso de tiros desde el perímetro no daba resultados, a la par que los andaluces imprimían un alto ritmo al juego que se traducía en rápidos contraataques que en ocasiones terminaron en canasta (5-0, minuto 3). La segunda falta personal de Boccia parecía torcer aún más las cosas, pero ocurrió todo lo contrario. La entrada en pista de Eric Sánchez supuso el resurgir de los blanquiazules, toda vez que con seis puntos suyos se completó un parcial de 0-10 en apenas tres minutos (5-10), que incluso se aumentó con un "3+1" de Iván Rodríguez y otro triple de Sergio Pérez que ponían una máxima de siete puntos (10-17).

Pero ahí pareció acabársele el fuelle a los isleños, que empezaron el segundo cuarto con una "pájara", tanto en ataque como en defensa, de la que se aprovechó un inconmensurable Miguel Servera para colocar a su equipo de nuevo por delante en el marcador (19-17) tras un parcial de 7-0.

Una canasta de Julio González al inicio del tercer cuarto parecía significar un cambio en el rumbo del encuentro. Nada más lejos de la realidad. Los anfitriones respondieron a continuación con un parcial de 11-0 liderado por Lima que puso la ventaja por encima de la decena de puntos (46-32).

Sólo Julio González parecía algo entonado en el bando visitante, y otros cuatro puntos suyos, sumados a una zona 2-3 ordenada por Iván Déniz, devolvieron las opciones a los isleños (49-38), aunque una vez más, el desacierto en ataque, con bajísimos porcentajes de tiro y la escasa movilidad de balón, unido a las facilidades en defensa, provocaron que la desventaja al término del tercer acto llegara a los 15 puntos (53-38).

El último período sobró. Los blanquiazules entraron en acciones individuales en ataque, con Efejuku a la cabeza, de las que se aprovechó su rival para ampliar la renta de forma progresiva con un juego mucho más colectivo.

Clínicas Rincón 73 :(12+23+18+20). Díaz (4), Fuentes (6), Navajas (7), Movilla (7), Lima (13) -inicial-, Zamora (12), Servera (20), Cobos, Miklosik (-), Lorenzo (-) y Fall (4).

Tenerife Rural 52 :(17+13+8+14). Boccia (2), Julio González (10), Pérez (5), Iván Rodríguez (5), Santos (7) -inicial-, José Hernández (-), Eric Sánchez (6), Efejuku (12), Toni Hernández (-) y Fiorotto (5).

Texto:ACAN, Málaga

Foto:Tenerife Rural

sábado, 3 de octubre de 2009

Mal inicio liguero

El equipo que jugó ayer contra el Cáceres no fue el Tenerife. El conjunto tinerfeño es aquel que jugó una buena segunda parte contra el Lagun Aro, o el que se enfrentó, en tres ocasiones, al Canarias. Ayer fueron otros jugadores y otro entrenador, que no tienen nada que ver con esa plantilla formada y que que este año, más que nunca, tiene que demostrar muchas cosas, desde el número 4 al entrenador. El Tenerife careció de todo. No estuvo intenso en defensa y en ataque jugó sin criterios y cometiendo demasiados errores. Fueron 18 balones perdidos, muchos, jugando frente a un adversario que encima no lo hizo bien y en casa.

El Santiago Martín tiene que ser la cancha que lleve al equipo a alcanzar los objetivos que se haya marcado y debe ser un recinto a donde los rivales vengan con miedo. Es la primera jornada, pero el equipo debe cambiar ya en la próxima, porque la afición debe sentirse a gusto con su equipo y disfrutar de un buen baloncesto. Ayer no lo hicieron.

El primer cuarto marcó el desarrollo del encuentro. El conjunto extremeño se encontró con una débil defensa local y eso le permitió, no sólo anotar desde fuera, sino jugar bien con sus dos hombres interiores. En el Tenerife Rural no existían las segundas ayudas y cuando las había llegaban tarde.

Iván Déniz tuvo que pedir pronto su primer tiempo muerto. Fue en el minuto cuatro cuando el Cáceres se fue de siete (2-9). El equipo local estaba atascado en ataque. No había una jugada clara y sólo acciones individuales de Julio y algún que otro tiro de Efejuku permitían al Tenerife mantenerse en el choque.

Este primer cuarto no fue nada bueno y el Cáceres supo sacar una importante distancia (10-23). Mejoró el Tenerife en el segundo cuarto. Déniz, antes de terminar el primer cuarto, había cambiado, y de golpe, a cuatro de sus hombres. Entró a Eric de base, a Iván Déniz, a Sergio y a Fiorotto. Mejoró algo en la parcela defensiva, pero en ataque estaba igual. Pese a todo, el conjunto local reaccionó y se colocó a cinco puntos (24-29), pero nunca logró bajar de esa distancia.

Ni Eric Sánchez ni Boccia llevaban bien al equipo, Julio no encontraba compañero a quien doblar el balón cuando entraba a canasta y no hubo un bloqueo efectivo para el mejor tirador del Tenerife, Efejuku.

Tras el descanso el Tenerife jugó a rachas, pero no mejoró. Llegó a situarse a tres puntos (33-36), pero una nueva ola de desaciertos hizo que el Cáceres se volviera a marchar. Y es que Francis estaba acertado y Angulo hizo un fenomenal trabajo, no sólo en defensa sino en abrir el campo en ataque.

Con 34-44, Déniz colocó a su equipo en zona y pudo rebajar las distancias. El Tenerife se puso 43-48 en el minuto 32 y a falta de cinco para el final 51-55. Los últimos cinco minutos, el Cáceres dominó bien su parcela defensiva y fue suficiente para llevarse el triunfo. El Tenerife Rural dejó escapar la victoria ante un rival que puede estar arriba, pero que ayer no demostró nada.

Tenerife Rural 53 :(10+19+12+12). Boccia (-), Efejuku (11), Julio González (10), Freeman (7), Santos (11) -inicial-, Sánchez (2), Pérez (-), Rodríguez (8) y Fiorotto (4).

Cáceres 2016 62 :(23+11+14+14). Ermolinski (2), Angulo (12), Sánchez (19), Naywick (11), Holcomb (10) -inicial-, Dedas (-), González (-), Guaita (5), Forcada (-) y Fornas (-).

Texto:J. SOTOMAYOR, S/C de Tfe.

Foto:Gentileza del Tenerife

lunes, 14 de septiembre de 2009

El Socas Canarias mostró su poder

El Socas Canarias jugará la final de la Copa Gobierno de Canarias, frente al Gran Canaria, al derrotar ayer al Tenerife Rural en un duelo que los aurinegros decidieron por su mejor posición en la cancha y su control en el rebote.

El equipo de Iván Déniz no pudo contar ayer con Kevin Freeman, mientras que Alejandro Martínez se quedó finalmente sin el concurso de Cage y el ya conocido de Jaime Heras.

Los aurinegros demostraron que están un paso más adelante que el Tenerife Rural. Se les vio más compactos y, sobre todo, dejaron claro que el rebote será su fuerte en la temporada. La aportación de Chagoyen, en las rotaciones, está dando calidad, aunque le está ayudando el acierto exterior que están teniendo Yáñez, Rost y los bases. Pero el Tenerife Rural se mantuvo bien y, aunque está tardando más en lograr su adaptación, plantó cara.

El duelo empezó con mucha igualdad y sin que ninguno de los equipos marcara diferencias importantes. La igualdad se deshizo en el último minuto del primer cuarto. El Tenerife Rural entró en una racha de errores en ataque y los laguneros se aprovecharon para irse de nueve puntos (12-21). Este bajón en el juego marcó el desarrollo del choque.

Con el marcador a favor, el Socas Canarias jugó con mucha más tranquilidad. Los dos técnicos dieron mucho movimiento al banquillo, pero con el control del rebote por el Socas Canarias, tenía mucho ganado. Sólo Efeyuku y, en ocasiones Sergio Pérez lograban romper la defensa con lanzamientos exteriores, como ocurrió en el minuto 15 que lograron poner el marcador en 22-28. Fue sólo un espejismo, ya que los errores seguían siendo importantes y, sobre todo, las faltas, porque Fiorotto y Santos ya tenían tres faltas antes de llegar al descanso.

Con Eric Sánchez de base, el Tenerife jugó algo mejor aunque le faltaba esa intensidad defensiva para impedir que su rival anotara con tanta facilidad.

El Socas Canarias se manejaba con diferencias entre los 13 y nueve puntos y eso le daba una tranquilidad importante.

El Tenerife logró situarse a seis puntos (56-62, m. 36), pero Martínez puso de nuevo a Richi Guillén en cancha, quien con dos acciones ofensivas puso de nuevo tranquilidad al grupo.

Al final, triunfo del Socas Canarias ante un Tenerife que quiso pero no pudo y al que aún le falta mucho por hacer para llegar bien a la Liga. El 22 de septiembre, en Los Realejos, habrá un nuevo derby.

Tenerife Rural 74 : (14+17+17+26). Boccia (4), Sergio Pérez (17), Efeyuku (18), Atila Santos (10), Fiorotto (6) -inicial-, Julio González (12), José Manuel Hernández (-), Dani González (-), Eric Sánchez (7), Tony Hernández (-) e Iván Rodríguez (-).

Socas Canarias 85 : (23+18+21+23). Garrido (13), Rost (11), Yáñez (16), Richi Guillén (18), Donaldson (16) -inicial-, Urreizti (5), marcos Quintero (-), Airam Marrero (-), Del Pino (-), Chagoyen (7) y Ormazábal (-).

J. SOTOMAYOR, S/C de Tfe.

jueves, 10 de septiembre de 2009

La Palma da muchas facilidades

El Tenerife Rural sacó adelante con más facilidad de la prevista su enfrentamiento contra el UB La Palma, conjunto que notó en exceso que es el primer amistoso que juega en esta pretemporada.

El grupo de Iván Déniz va dando pasos hacia adelante y, sobre todo, está permitiendo que los aficionados empiecen a despejar las dudas sobre las metas que podría alcanzar este equipo.

Ayer, Iván Déniz pudo contar con Efeyuku, un alero que estuvo ausente en Adeje y al que ayer se le vieron maneras y que es capaz de hacer una buena temporada. Tiene desparpajo, buen tiro, es rápido y, si logra conectar bien con sus compañeros, entre ellos Julio y los interiores, puede ser un hombre a tener muy en cuenta.

El Tenerife Rural gustó cuando se pudo ver un partido competido. Jugó a ratos y mantuvo un buen control del rebote con Atila Santos, que va creciendo al mismo tiempo que el grupo.

Quizás falta que Sergio Pérez, al que Iván Déniz tiene que darle más tiempo, ofrezca su mejor versión y aporte los puntos exteriores.

El Tenerife Rural controló el partido desde casi los primeros instantes y, aunque aún le falta más orden en ataque y control defensivo, fue superior a su rival.

Del 15-9 del minuto 7 de partido se pasó a un 23-11 y así fue aumentando hasta llegar a los 20 puntos (35-15) del minuto 15.

La Palma, que perdió a Raúl Mena por lesión, le faltó de todo y notó la falta de cancha. Padgett y Olmos nunca pudieron con los pívots locales y en ataque les faltó acierto. Rafa Sanz, su técnico, ha podido comprobar el nivel en el que está su equipo y tiempo tiene de ir corrigiendo errores, que ayer fueron muchos.

Sólo Josemi, ya en el último cuarto, empezó a encontrar aro con facilidad y permitió a su equipo rebajar la diferencia. Todo ello unido a un Tenerife Rural que viéndose ganador bajó los brazos.

Tenerife Rural 80 :(25+19+20+16). Boccia (10), José Manuel Hernández (8), Sergio Pérez (7), Freeman (8), Santos (8) -inicial-, Julio González (11), Dani González (-), Eric Sánchez (8), Tony Hernández (-), Efeyuku (11 y Fiorotto (9).

UB La Palma 66 :(14+14+13+25). Mena (2), Josemi García (7), Gruber (13), Palacios (6), Padgett (4) -inicial-, Bonhome (6), Olmos (2), Ibarra (12), Orfila (6) y Arrocha (7).

J. SOTOMAYOR

lunes, 1 de junio de 2009

Final al sueño

Es lo malo que tienen los sueños. Que en muchas ocasiones (no siempre), llega el momento de despertar y encontrarse con la realidad. El Tenerife Rural mantuvo vivo el sueño de la ACB hasta el último momento, luchando contra viento y marea (en forma de lesiones, criterios arbitrales dudosos o rivales de un potencial económico muy superior) hasta que, cual Cenicienta que tiene que volver de palacio, las doce campanadas sonaron en el reloj blanquiazul y pusieron fin a su temporada al ceder ante el Melilla en la semifinal de la Final a Cuatro . Sin embargo, y en la hoja de servicios que todos los aficionados conservarán en su memoria, quedará el esfuerzo, el sacrificio y el pundonor de un grupo de jugadores que nunca arrojaron la toalla.

El choque arrancó con un ritmo vertiginoso, con dos equipos dispuestos a hacer valer sus armas: el Tenerife Rural, su acierto en el tiro exterior (4 triples en el primer cuarto) y el Melilla, su poder en la zona, con un Cuthbert Victor particularmente inspirado. Fruto de todo ello, el primer período se cerró con máxima igualdad en el luminoso (20-20).

Sin embargo, el equilibrio se rompió en el segundo parcial. Los árbitros fueron excesivamente quisquillosos con las personales de los hombres interiores del Rural, obligando a Rafa Sanz a hacer malabarismos para mantener potencial en la pintura. Ello, sumado a la aparición de Huertas, con dos triples, permitió a los norteafricanos hacer un parcial de 15-0 que mandaba el choque al descanso con ventaja clara (46-36).

Tras el paso por vestuarios, el enfermo no mostraba síntomas de mejoría. Un triple de Cuthbert Victor comenzaba a disparar las ilusiones de los de Paco Olmos, pero el Tenerife Rural se negaba a marcharse aún del baile. Una zona 1-3-1 y la aparición momentánea de José Ángel Antelo, permitieron recortar distancias (53-45,m.23). Héctor García sacaba a relucir su muñeca de oro para volver a abrir brecha, pero un parcial de 5-12 en los últimos minutos continuaba abriendo las esperanzas blanquiazules (62-55, m.29), un tanto minimizadas por un triple postrero de Óscar González que metía al partido en su último acto con la misma diferencia que diez minutos antes (67-57).

Y apareció Francis

Discutido, irregular, heterodoxo, anárquico y... genial. Así es Francis Sánchez. El boquerón había estado un tanto oculto durante el partido, pero decidió echarse el equipo a sus espaldas, tal y como ya hiciera hace un año en Cáceres. Con Maraker eliminado por faltas y Caio Torres haciendo su agosto en la pintura blanquiazul, el alero comenzó a ver el aro como una piscina. Un 3+1 por aquí (72-65, m.34), un triple tras bloqueo por allá (76-73, m.36), otro imposible con dos hombres encima por acullá (79-76,m.37) y el partido abocado a un final de infarto. Ahí, los pequeños detalles, como señaló Sanz en sala de prensa, terminaron por marcar la diferencia y la lotería de los tiros libres dio como boleto premiado el del Melilla. Con todo, el baile concluyó para un Tenerife Rural que no tiene que preocuparse en buscar un zapato para la próxima temporada: en el espíritu y la entrega de sus jugadores, cuerpo técnico, afición y directiva tiene ya un tesoro que, irremediablemente, terminará por llevarle a la ACB. El baloncesto, así, terminará por ser justo.

Melilla 91 :(20+26+21+24). Diego Ciorciari (3), Héctor García (14), Juanma Ruiz (7), Cuthbert Victor (19) y Michael Southal (8) -quinteto inicial- Rafa Huertas (14), Caio Torres (10), Keith Waleskowski (10), Raúl Lázaro (-) y Óscar González (6).

Tenerife Rural 87 :(20+16+21+30). Edu Sánchez (13), Francis Sánchez (18), Julio González (14), José Ángel Antelo (12) y Kiril Wachsmann (8) -quinteto inicial- Adrián Boccia (4), Iván Rodríguez (3), Pat Carroll (11) y Christian Maraker (4).

martes, 26 de mayo de 2009

Soñar con la ACB

Coraje. Valor. Garra. Valentía. Implicación. Palabras tal vez demasiado abstractas para comenzar una crónica, pero que identifican de una manera casi irremplazable el espíritu de un equipo, el Tenerife Rural, que volvió a levantarse contra todas las adversidades (pérdida de su teórico "hombre franquicia" incluida) para dar una nueva lección de orgullo y, en un partido de auténtico infarto, derrotar al Clínicas Rincón, cerrar la eliminatoria y poner rumbo directo a la F4 de Fuenlabrada. El sueño de la ACB, a dos partidos. Como suena.

Los nervios se convirtieron en protagonistas en los primeros minutos del choque. Julio González, prologando su estado de gracia, y Skjoldebrand se convertían en los principales estiletes de ambos conjuntos, generando un intercambio de golpes que se traducía en igualdad (5-6). Sin embargo, el pecado ya cometido el martes de descuidar el rebote ofensivo volvía a castigar a los de Rafa Sanz, que encajaban un parcial de 5-0 que daba momentánea ventaja a los de Aurioles (12-8, m.5). Pese a ello, unos minutos de inspiración de un hipermotivado José Ángel Antelo permitían devolver la igualdad al luminoso, pese al desacierto desde más allá del 6'25 de los suyos. Un arreón final de los locales, ayudado por una serie de regalos en forma de faltas absurdas del Tenerife Rural, les permitió firmar un parcial de 8-0 y cerrar el primer período con una interesante renta (23-17).

Defensa en zona clave

El segundo período arrancó por derroteros muy diferentes. Una zona 1-3-1 planteada por Rafa Sanz, con Julio González actuando en ataque como "4" se le atragantaba de manera brutal a los malagueños y, pese a que los puntos blanquiazules caían con cuentagotas, reduciendo casi toda su producción a Francis Sánchez, el marcador volvía a girarse tras un parcial de 0-7 de salida (23-24, m.12). El Anarquía se empeñaba en fiar su suerte a su desacertado tiro exterior, pero el buen trabajo de Faverani y, una vez más, las segundas y terceras oportunidades de las que disponían en ataque los de Aurioles posibilitaron que ambos conjuntos se marcharan al descanso con máxima igualdad (30-30).

Tras el paso por vestuarios, el choque no varió su apariencia. Cada intento de cualquier jugador, llamárase Williams, Prestes (bastante más desaparecido que en el primer choque; mérito ineludible de la intensísima defensa puesta en práctica por Kiril Wachsmann), Sánchez o González de abrir un poco la brecha, encontraba la férrea oposición del resto de protagonistas. Sin embargo, los de Paco Aurioles conseguían encontrar en los lanzamientos exteriores de Williams la llave para abrir la defensa blanquiazul (51-45, m.28). Una nueva aparición de Julio González, sencillamente inconmensurable durante toda la serie, volvía a equilibrar las fuerzas y enviaba el partido a su último acto con todo por decidir (54-52).

El postrero cuarto llevó la tensión al máximo recomendado por cualquier cardiólogo honorable. El Tenerife Rural salía con la idea de cerrar el choque, algo que se intuía tras un parcial de 0-9 de salida (54-61, m.33). Sin embargo, el conjunto malagueño no arrojaba la toalla y, a base de tiros libres anotados por el sempiterno Mike Williams y el "náufrago" Skjoldebrand, conseguía entrar en el último minuto con todo por decidirse (65-66). Julio González no acertó con ninguno de los dos tiros libres de que dispuso para finiquitar la batalla, pero un rebote ofensivo casi milagroso del sueco Maraker les concedía una reválida a los de Rafa Sanz. El vikingo anotó sólo el primero de sus intentos y una dudosa falta de Adrián Boccia sobre Rai López mandó al joven base malagueño a la línea de 4,60 para forzar la prórroga. El segundo lanzamiento se estrelló con la parte frontal del aro y, durante un segundo que se hizo eterno en el Torre de Benagalbón, la pelea por el rebote se convirtió en el resumen de todo un partido y, si me apuran, de toda una temporada. Julio González, una vez más, le echo más casta que nadie y se hizo con el balón, concediéndole la victoria al Tenerife Rural y prolongando el merecido sueño ACB. A Fuenlabrada, a por todas frente a Los Barrios o Melilla.. El justo premio a la valentía y al coraje.

Clin. Rincón 66 :Adrián Fuentes (-), Pablo Movilla (6), Jonathan Skjoldebrand (11), Mike Williams (17) y Paulao Prestes (10) -quinteto inicial- Rai López (3), Michal Chylinski (5), Ernesto Díaz (-), Vitor Faverani (14) y David Guardia (-).

Tenerife Rural 67 :Edu Sánchez (2), Julio González (17), Francis Sánchez (19), José Ángel Antelo (18) y Kiril Wachsmann (4) -quinteto inicial- Adrián Boccia (2), Pat Carroll (-), Christian Maraker (5) e Iván Rodríguez (-).

miércoles, 20 de mayo de 2009

El Tenerife Rural respondió

El Tenerife Rural sacó adelante un partido complicado frente al Clínicas Rincón Axarquía, una victoria que lo acerca a Fuenlabrada, lugar donde se jugará la Final a Cuatro a finales de mayo. Ayer, el equipo tuvo que sacar todos sus argumentos para poder derrotar al conjunto malagueño, más aún cuando el técnico no pudo disponer de Lamont Hamilton.

El equipo blanquiazul no hizo un mal encuentro, pero le costó encontrar canasta en momentos determinados que hicieron que el rival se creciera.

Esta eliminatoria del "play-off", tal y como se vio en este primer choque, se presume muy larga e intensa. Son dos buenos equipos, con grandes jugadores y serán los pequeños detalles los que decidan para uno u otro. El primero fue para el Tenerife Rural y el segundo... el viernes.

Francis Sánchez, falto de acierto durante todo el choque, anotó su único triple de ocho intentos a falta de 40 segundos y puso un casi decisivo 80-74. Julio González, en defensa, se encargó de robar dos balones y conseguir que la victoria se quedara en casa.

Pero fue un triunfo marcado por el buen trabajo de equipo, más aún cuando se vieron sin Lamont Hamilton, que a los tres minutos de partido tuvo que abandonar el choque debido a una luxación en el dedo pequeño de la mano izquierda.

Desde los primeros instantes, el Clínicas Rincón le creó muchos problemas a la defensa tinerfeña. Los locales se cerraron para intentar que Prestes no hiciera daño, pero Movilla, Williams y Skoldebrand acertaban desde fuera.

Con Hamilton fuera, Sanz tuvo que rotar con Wachsmann, Antelo y Maraker. Los tres estuvieron bien, pero por momentos Prestes pudo con ellos.

Este fue el único problema, ya que cuando Sanz pidió una mayor vigilancia a los exteriores del equipo malagueño, Prestes se sintió algo más liberado dentro.

La entrada de Carroll y Boccia sirvió para dar un giro al juego ofensivo.

Pese a todo, el choque seguía dominado por el grupo visitante, más acertado en ataque y en defensa supo controlar el juego del Tenerife Rural.

Ya en el segundo cuarto el Tenerife fue otra cosa. Llevó el control del partido y, pese a que Aurioles puso en pistas a sus dos "torres", Faverani y Prestes, los tinerfeños pusieron garra e intensidad.

En el minuto 15 llegó el primer empate (26-26) y a dos minutos del final de este periodo se puso por primera vez por delante (33-31). Fue Pat Carroll un hombre determinante en esta parte del choque, así como el trabajo que el equipo hizo en la parcela defensiva.

La salida del Tenerife Rural después del descanso fue explosiva. Antelo empezó a anotar y lo acompaño Edu Sánchez con un triple que colocaba el marcador en un 52-46. Los insulares marcaron la pauta durante este tercer periodo, pero enfrente tenían un rival que contaba con muchos argumentos para poder darle la vuelta al choque.

En el último cuarto, el Tenerife Rural se fue de once puntos (69-58), pero Movilla y Chylinski metieron de nuevo a su equipo en el encuentro, hasta que apareció Francis Sánchez y Julio González para poner las cosas en su lugar. Francis anotó cinco puntos decisivos y Julio un impresionante trabajo defensivo, junto a Antelo, Wachsmann y Maraker. El viernes, el segundo partido.

Tenerife Rural 83 :(16+24+26+17). Edu Sánchez (7), Julio González (18), Francis Sánchez (7), Antelo (12), Hamilton (-) -inicial-, Wachs-mann (8), Boccia (5), Carroll (16), Maraker (5) e Iván Rodríguez (5).

Clínicas Rincón 77 : (21+18+17+21). Fuentes (5), Movilla (10), Williams (11), Skoldebrand (12), Prestes (20) -inicial-, Rai López (9), Chylinski (8), Díaz (-) y Faverani (2).

sábado, 16 de mayo de 2009

Trámite... y a Málaga

Tenerife-Málaga-Tenerife, aunque este último paso tal vez no sea necesario. Es la ruta que lleva a la Final a Cuatro y la que, después de nueve meses de competición, va a determinar, en sólo cinco días, si el Tenerife Rural va a estar en Fuenlabrada peleando por subir a la ACB. Estrecheces del calendario para un equipo que, después de poner broche ayer al vencer en Illescas a una fase regular más que positiva, afrontará desde el martes el primer asalto a la mejor liga del mundo ante el Clínicas Rincón.

Rafa Sanz había apelado al "respeto al escudo" para tratar de minimizar cualquier relajación en los suyos en un partido en el que no les iba nada más que la honra. Y vive Dios que lo consiguió. Francis Sánchez y José Ángel Antelo asumieron el mando de las operaciones y comenzaron a ver el aro como una piscina. El Illescas acumulaba pérdidas de balón, mitad por su propia incapacidad para hacerlo mejor y mitad por la buena defensa blanquiazul, y los tinerfeños se iban poniendo las botas. 2-13, 4-18, 6-23? Los parciales iban siendo clarificadores y, aunque Javier Juárez buscaba respuestas en su banquillo, el Tenerife Rural encontraba en Julio González el punto de motivación para evitar que el marcador se apretara. Un parcial de 5-0, liderado por Frier y Martín, pareció aclarar un poco el horizonte al Illescas (14-25, m.8), pero Carroll clavó un triple en la última posesión para cerrar el primer período (14-28).

Hamilton, genial

El segundo cuarto comenzó con las revoluciones mucho más bajas. El Illescas salió con ganas de despedirse de manera honrosa de su afición, y un parcial de 4-0 de salida obligó a Rafa Sanz a pedir tiempo muerto (18-28, m.11) para llamar a capítulo a los suyos. Y, ahí, apareció la figura de Lamont Hamilton. El neoyorquino se erigió en el hombre clave de su equipo, anotando tanto de 3 como cerca del aro, y devolviendo la situación a su coyuntura habitual (21-35, m.13). Las constantes protestas de un incordiante Javier Juárez y de un ambiente sorprendentemente caliente y hostil (¿cómo hubiera sido anoche este pabellón si los toledanos se hubieran jugado algo?) mantenían la tensión del choque, lo que, sumado a algún destello de Frer, mandaba al encuentro al descanso sin que se incrementaran las rentas (35-48).

Tras el paso por vestuarios, Lamont Hamilton siguió ejerciendo de jefe. Su duelo con el ex blanquiazul Duane Virgil fue de lo más bonito de la noche, pero los escuderos del ex blanquiazul eran tremendamente superiores a los del triniteño. Edu Sánchez y Julio González le daban ritmo al partido y, ni la eliminación por personales de Adrián Boccia ni el aumento de revoluciones que se produjo en la grada con las técnicas a Juárez y Charquero cambiaron el rumbo del choque, que entraba en su recta final con poco pollo para tanto arroz de afición local (59-77).

El último cuarto sirvió para encontrar (confiemos en que de forma permanente) al mejor Pat Carroll desde más allá del 6,25, para que Illescas maquillara el marcador y su público lo despidiera con sentida ovación y para que los blanquiazules comenzaran a pensar en el Axarquía, último obstáculo previo a Fuenlabrada. La primera batalla, el martes en el Santiago Martín. Se acabaron las medias tintas y llega el tiempo del doble o nada.

Illescas 81 :Juan José Jiménez (12), Howard Frier (15), Dexter Lyons (12), Duane Virgil (16) y Claudio Charquero (-) -quinteto inicial- Jan Martín (9), Diakite Nouha (7), José Rey (-), Juan Pedro López (2), Álvaro Frutos (-), Joe Alonso (8) y Luis Parejo (-).

Tenerife Rural 90 :Adrian Boccia (2), Francis Sánchez (11), Julio González (11), José Ángel Antelo (9) y Lamont Hamilton (21) -quinteto inicial- du Sánchez (11), Pat Carroll (14), Iván Rodríguez (3), Christian Maraker (5) y Kiril Wachsmann (3).