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lunes, 1 de febrero de 2016

Tenerife, con diez, mereció más



El Nàstic de Tarragona sumó una nueva victoria en casa ante el Tenerife, que, con diez jugadores desde el minuto 35, hizo méritos para llevarse el encuentro.

Un gol de Emana y otro de Naranjo sirvieron para dejar al conjunto de Vicente Moreno de nuevo en zonas de 'playoff', aunque no se lo puso nada fácil el Tenerife, que con inferioridad tuvo diversas ocasiones y logró poner contra las cuerdas al conjunto local.
Nula continuidad en los primeros compases del partido, en los cuales diversas faltas interrumpieron el juego dejando tres tarjetas amarillas por parte del conjunto de Vicente Moreno.
El Nàstic de Tarragona no consiguió dominar la posesión y el Tenerife, con mayor protagonismo, se acercó tímidamente a la portería de Reina. Aunque el partido parecía tosco, apareció Emana, y tras una falta a la izquierda de Dani, Muñiz logró conectar con el camerunés para que este inaugurara el marcador para el conjunto local (1-0).
Minutos después, una falta de Jorge Sáenz para evitar que Naranjo se quedara solo ante el portero, dejó al Tenerife con diez. El propio Naranjo definió a placer, tras pase de Emaná, en lo que parecía la sentencia del conjunto tarraconense colocando el 2-0 en el marcador.
Sin un juego brillante y sin la posesión que caracteriza al Nàstic en casa, el equipo de Moreno llegaba al final del primer acto con la tranquilidad de un resultado claro a su favor.
La segunda parte empezó con sorpresa, aunque el Tenerife jugaba con inferioridad y parecía que el dominio tenía que ser grana, un centro de Saúl conectó con Omar para que éste recortara distancias en el marcador (2-1).
El mismo Omar pudo empatar el encuentro minutos después en un mano a mano ante Reina, pero la pelota topó con el palo. Sufrió el Nàstic ante diez, incapaz de crear peligro y encontrar los espacios que dejaba el conjunto tinerfeño.
Fue creciendo el Tenerife ante la pasividad del Nàstic, que ni con los cambios de Aburjania y Giner supo encontrar el equilibrio y mejorar la imagen.
Aunque el empate parecía más cerca, una buena jugada del pequeño de los Emana, que cedió una pelota a Naranjo, pudo convertirse en el tercer gol del partido y en la sentencia del equipo tarraconense, pero el portero Dani logró enviar el balón a córner.
El nerviosismo se apoderó de los locales y el Tenerife tuvo una última oportunidad para conseguir el empate, pero la suerte jugó de cara para el Nàstic, que vio cómo un balón en la frontal de Martínez lo atajó Reina en el 92.
EFE
Ficha técnica:
Gimnàstic 2: Reina; Xisco Campos, Molina, Marí, Mossa; Madinda (Aburjania, min.73), Tejera, Muñiz (S. Emana, min.51); Palanca (Ferran Giner, min.81), Emaná y Naranjo.
Tenerife 1: Dani Hernández; Raúl Cámara (Cristian García, min.61), Jorge Sáenz, Carlos Ruiz, Saúl; Alberto, Vitolo (Martínez, min.84), Aitor Sanz; Omar, Choco Lozano y Jairo (Nano, min.77).
Goles: 
1-0, min.30: Emana. 
2-0, min.37: Naranjo. 
2-1, min. 48: Omar.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Dos únicos pero letales minutos

Foto:M.S



Dos únicos pero letales minutos del Tenerife dilapidaron el buen trabajo de un Mallorca que, tras dominar la práctica totalidad del encuentro, regresa de vacío a Palma (2-1).
La primaveral noche reinante en la capital santacrucera no fue precisamente la causa de la gélida, además de indolente, salida al terreno de juego del representativo tinerfeño, puesto que el cuadro balear, en su primera incursión en el área, anotó un prematuro gol.
Una hilvanada jugada casi que desde el área mallorquina permitió a sus jugadores encadenar toda una serie de pases seguidos hasta alcanzar la línea de fondo de la banda izquierda, lugar desde el que centró Oriol para que Moutinho, sólo ante el marco, rematara a la red ante la parsimonia de toda la zaga local.
Este tanto, además de adelantar al cuadro balear, casi que durmió por completo a un rival que se resignaba con correr sin balón alguno, puesto que éste, la practica totalidad del tiempo, permanecía en poder visitante, equipo que pudo marcar nuevamente en el minuto veintiséis, pero el disparo de Biachi se fue alto.
Tras la reanudación mas de lo mismo, el cuadro mallorquín jugó con muchísimo más aplomo que su contrincante, y con el paso del tiempo parecía que no se produciría reacción alguna por parte tinerfeña.
Pero todo sufrió un radical vuelco en apenas dos minutos, primero Cristo González, con un duro disparo empató el encuentro en el minuto sesenta y tres, e instantes después este mismo jugador asistió a Omar para que anotará con otro duro lanzamiento.
Como no podía ser de otra manera, a partir de este segundo tanto, el encuentro tomó un rumbo totalmente antagónico, puesto que ahora fue el cuadro canario el que supo desenvolverse con mucho más soltura, aunque con un rival empecinado aún en no irse de vacío del Heliodoro, pero sin ideas para lograrlo.
Así se entró en una recta final en la que el cuadro chicharrero de Martí mantuvo sin excesivos problemas un resultado, que le permite asentarse en una zona mucho más tranquila, al contrario que el balear, que continuará una semana más flirteando con el descenso.
Ficha técnica:
Tenerife 2: Dani Hernández; Cámara, Carlos Ruiz, Jorge, Aurtenetxe; Vitolo, Ricardo (Alberto, min. 58), Abel (Cristo González, min. 46); Suso Santana (Jairo, min. 77), Omar Perdomo; y Lozano.
Real Mallorca 1: Wellenreuther; Company (James, min. 68), Aveldaño, Costas, Oriol; Campabadal, Yuste, Damiá (Sissoko, min. 51), Moutinho; Javi Ros (Acuña, min. 70) y Bianchi.
Goles: 
0-1, min. 01: Moutinho. 
1-1, min. 63: Cristo González. 
2-1, min. 64: Omar.
EFE

domingo, 8 de noviembre de 2015

Notable mejoría




Hay bastantes detalles que sustancian la notable mejoría que presentó ayer el Tenerife, pero lo que más me llama la atención de este efecto revulsivo es la manera de manejar el partido del nuevo entrenador. Es admirable la forma en la que, desde el banquillo, protegió al equipo desde que Pedro hizo el 1-0 y alejó al rival del área de Dani Hernández. Ahí hay madera. El Tenerife fue creciendo en el partido hasta acabar extasiado con el 2-0 y, en sentido metafórico, durante toda la segunda parte dio la impresión de que el grupo de jugadores tan jóvenes que había en el campo iba de la mano de las decisiones colectivas que llegaban desde la banda. En especial cuando llegó el 1-0. Desde el punto de vista táctico, el equipo cambió poco. Jugó 4-1-4-1 (igual que su rival), e introdujo en el campo a Jorge Sáenz y a Cristo González como titulares. Cristo empezó de "9", pero en la fase ofensiva el equipo incorpora a sus dos laterales al mismo tiempo muy arriba, casi al borde del área rival, y eso permite empujar hacia dentro a Pedro y a Suso y tirar unos metros más atrás a Cristo, que acaba como enganche. En la primera parte Cristo no encontró el pase de gol, pero era algo que tarde o temprano podía aparecer, y sucedió en el minuto 59. Cristo habilitó de un toque, con una precisión milimétrica, a Pedro, que definió ante Pacheco. Todos los riegos que corre el equipo con tanta gente por delante de la pelota están medidos, porque los tres volantes del medio hacen un gran balance defensivo. Vitolo, Aitor -los dos algo más avanzados ahora- y, en especial Alberto, apretaron sobre cada pérdida y equilibraron al equipo. La primera parte fue muy trabada en el medio, muy disputada, jugada en pocos metros y sin ocasiones, salvo el cabezazo de Pedro al poste (15') tras un servicio desde tres cuartos de Aurtenetxe en el que se durmió la defensa vitoriana y, especialmente, el paradón de Dani en el 44' ante Carpio, en la única ocasión que el Alavés superó la línea de medio campo por abajo, porque su juego siempre fue tirar pases defensa-ataque a la cabeza de Toquero, que tocó muchas pero no generó nunca segunda jugadas, frente a un medio campo local muy agrupado para evitarlo. Para comprender lo lejos del área que tuvo el Tenerife a su rival basta con el dato de que Dani tocó el balón por primera vez ¡en el minuto 28! Tras el descanso el Tenerife aportó una mejora más a su trabajado primer tiempo: la pausa. Desde que se puso la pelota en juego, prescindió de tirar pases largos y se puso a intentar jugar. Le cuesta, porque en el medio no tiene nadie que divida el juego hacia delante, pero de esa elección salió un cambio de tendencia en el encuentro, tanto que el Alavés dio un paso atrás y el Tenerife empezó a dominar todo: la posesión, las llegadas, las ocasiones y las sensaciones. En eso llegó el comentado 1-0. Bordalás respondió descomponiendo su dibujo: quitó un medio, Kiko Femenía, y sobrecargó su argumento del juego directo con la entrada de Barreiro (1.91 de estatura), para intentar meter al Tenerife atrás. Martí, que ya había cambiado a Pedro por un Omar que se comió la banda hacia delante y hacia atrás, decidió quitar del campo a Suso y poner a Tomás Martínez con la idea de que su equipo no aceptara un ida y vuelta, sino que se mantuviera lejos de su propia área a través de la posesión de la pelota. Lo consiguió, porque salvo en un barullo, los visitantes ni se acercaron. Al contrario, el Tenerife, ya con dos pivotes y con Abel por delante (4-2-3-1) encontró otro pasillo en el desajuste del Alavés y marcó otro bello gol, el de Omar, que definió con gran tranquilidad. No hubo ninguna varita mágica, solo trabajo por arrobas y no poco talento, en el campo y en la banda. Esto es otra cosa.
Ficha Tecnica:
CD Tenerife 2: Dani Hernández; Raúl Cámara, Carlos Ruiz, Jorge Sanz, Aurtenetxe; Alberto, Aitor, Vitolo; Suso, Pedro Martín y Cristo González. En el minuto 61, Omar entró por Pedro Martín; en el 76, Tomás Martínez por Suso, y en el 87, Abel por Cristo González.
Alavés 0: Pacheco (1); Estrada (1), Laguardia (2), Pelegrín (1), Carpio (1); Femenía (0), Mora (1), Manu García (1); Beobide (0), Juli (1) y Toquero (1). En el minuto 61, Dani Pacheco (0) entró por Beobide; en el 67, Barreiro (0) por Kiko Femenía, y en el 85, Llamas (s.c.) por Juli.
Goles: 1-0, m. 58: Pedro Martín define al palo largo tras un sensacional pase de Cristo González; 2-0, m. 90: Aitor mete otro pase al espacio a Omar, que resuelve con mucha frialdad.
Ventura González