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viernes, 25 de diciembre de 2015

Thunder de Oklahoma City vencieron 85-120 a los Lakers de Los Ángeles.


 Foto:AFP


El base Russell Westbrook aportó 23 puntos, ocho rebotes y ocho asistencias y los visitantes de Thunder de Oklahoma City vencieron 85-120 a los Lakers de Los Ángeles. La victoria de los Thunder es la segunda que consiguen en cinco días contra los Lakers, a quienes en su anterior partido vencieron 118-78. Los Thunder (20-9) sumaron tres triunfos consecutivos y se mantienen liderando la División Noroeste. El alero Kevin Durant sumó 21 puntos y el ala-pívot hispano congoleño Serge Ibaka aportó 17 puntos en 26 minutos de juego. Ibaka encestó 7 de 11 tiros de campo, incluidos 2 de 4 triples, 1 de 1 desde la línea de personal y logró siete rebotes. Los Lakers (5-24), últimos en la División Pacífico, contaron con el ataque de Kobe Bryant, que encestó 19 puntos como líder encestador. Bryant, que igualó su mejor marca de temporada con 31 puntos el martes al dirigir a los Lakers a un triunfo por 111-107 sobre los Nuggets, jugó partidos consecutivos por cuarta ocasión esta temporada. El reserva DAngelo Russell consiguió 18 y Ryan Kelly, que también salió del banquillo, aportó 12.

EFE

sábado, 19 de diciembre de 2015

LAKERS 87-107 HOUSTON

 Foto:(CHRIS CARLSON - AP)


El escolta James Harden y el ala-pívot Dwight Howard surgieron como líderes del ataque de los Houston Rockets que vencieron a domicilio 87-107 a Los Ángeles Lakers y rompieron racha de dos derrotas consecutivas.
Harden fue el máximo encestador al conseguir 25 puntos, seis asistencias y seis rebotes que lo dejaron al frente de una lista de seis jugadores que tuvieron números de dos dígitos.
Entre ellos estuvo Howard, que a pesar de ser abucheado permanentemente por los seguidores de los Lakers, no le perdonan que en el 2013 como agente libre rechazase el contrato multimillonario que le ofrecieron los Lakers, aportó un doble-doble de 16 puntos, 15 rebotes y dos tapones.
La victoria fue la segunda que consiguen los Rockets (13-14) contra los Lakers en seis días después que el pasado sábado también los ganasen en su campo del Toyota Center de Houston (126-97).
Los Rockets también llegaron al quinto triunfo consecutivo ante los Lakers en el Staples Center, la racha más larga que ha tenido el equipo de Houston ante el equipo californiano.
El ala-pívot Terrence Jones también ayudó con 16 puntos y cuatro rebotes a evitar que la gira finalizase con racha perdedora de 0-3 después que ser derrotados por los Denver Nuggets y los Sacramento Kings.
Los Rockets ganaron el octavo partido de los últimos 12 disputados y tanto a través del propio Howard como de los técnicos del equipo, rechazaron las versiones periodísticas en las que se señala que el jugador franquicia del equipo de Houston ha pedido que sea traspasado.
El escolta Kobe Bryant mantuvo su buena producción ofensiva y anotó 22 puntos e hizo el primer mate en lo que será la última temporada que juegue en la NBA tras 20 de acción como profesional y siempre con los Lakers.
Bryant, de 37 años, no había hecho un mate en 25 partidos y lo realizó ante el marcaje del pívot suizo Clint Capela al que superó en el tercer cuarto.
Pero la aportación de Bryant y el doble-doble del ala-pívot Julius Randle (18 puntos y 10 rebotes), no impidió la octava derrota en los últimos 10 partidos disputados y la decimocuarta en 16.
EFE

jueves, 17 de diciembre de 2015

LAKERS 113-BUCKS 95

 Foto:Sean M. Haffey



Claro que si los Bucks acaban de ganar a los Warriors por 13 y los Lakers han ganado a los Bucks por 18, eso significaría que los Lakers ganar…”. ¡Ay!...
En fin, el Staples (en versión amarillo y púrpura) vivió una noche feliz. Y conviene disfrutarla porque están muy caras: 4-21 ahora tras un inesperado pero inapelable 113-95 ante unos Bucks que volvieron a la tierra tras su histórico triunfo ante los Warriors. En realidad, el equipo de Jason Kidd lleva una temporada nefasta y, sin quitar mérito a su victoria, se limitó a remachar lo que el calendario (y Toronto, Indiana, Boston…) le había puesto en bandeja. En L.A. volvieron al mundo real, que para ellos pasa por un 10-16 tras otra derrota en la que no hubo rastro de su defensa de la temporada pasada y en el inicio de un viaje por el Oeste en el que vienen curvas: Clippers esta noche y visita a los Warriors el viernes en un partido con aroma a pequeña venganza y en el que, francamente, no conviene apostar demasiado dinero por estos Bucks. Y cuando digo demasiado digo ni un céntimo de euro.
Los Bucks, además, juegan sin los lesionados Bayless y Vasquez y con un backcourt por lo tanto mermadísimo. Con OJ Mayo y Middleton como extraña pareja y Carter-Williams cómodo en su rol de sexto hombre (19 puntos, 5 rebotes). Pero es que por dentro tampoco jugó Greg Monroe, uno de los héroes ante los Warriors, por molestias en la rodilla. Y los Bucks se quedaron en un poquito de Jabari Parker (todavía en el camino de regreso: 12 puntos) y algo más de Antetokounmpo (15 con 6 rebotes y 5 asistencias). En partido hasta el ecuador del segundo cuarto (40-40), después se les fue la noche de las manos ante una muy buena versión de los Lakers. Incluso teniendo en cuanto las limitaciones del rival. Y recuerdo Phildelphia…

Muy bien Kobe, muy bien D'Angelo

En el final del segundo cuarto los Lakers jugaron unos excelentes minutos que tuvieron proyección en el tercer parcial: de ese 40-40 a un 73-53 en apenas once minutos de un partido ya roto y en el que Kobe Bryant no jugó en el último cuarto. Kobe: un misterio que de repente juega menos (27 minutos) y juega mejor (22 puntos, 6 asistencias, 7/15 en tiros, 3/7 en triples). En sus últimos cinco partidos promedia 18,2 puntos, 5 rebotes y 4,2 asistencias. Por encima del 47% en tiros y con menos de 29 minutos en pista. En diciembre suma cinco noches con al menos 20 puntos después de haber llegado a esa cifra sólo una vez en todo su espantoso mes de noviembre. Este Kobe es un Kobe mucho más Kobe. Según él, porque las piernas han ido cogiendo ritmo y los movimientos fluyen con una naturalidad que se acerca algo más a la perfección estética de antaño. Y desde luego, algo de eso hay. Y según Byron Scott porque está aprendiendo a ceder terreno a los jóvenes, a encontrar definitivamente otra forma de liderar a su equipo en pista. Y también hay algo de eso en un Kobe que fuerza menos y fluye más con el ritmo del partido y no sólo con el suyo propio, hasta hace nada completamente descompasado. En el hachazo de los Lakers dejó triples (3+1 incluido), un canastón por encima del Antetokounmpo y un montón de buenos pases para canastas fáciles de sus compañeros. Francamente y para lo que podemos esperar a estas alturas, una maravilla.
Si la mejoría de Kobe es una buena noticia para su legado, al menos un pequeño asterisco en un pie de página, hay otra mucho mejor para los Lakers de hoy y sobre todo de mañana: D’Angelo Russell. El base rookie también ha dado un enorme paso adelante según ha ido avanzando la temporada y después de que algunos quisieran convertir en un fiasco exprés al número 2 del último draft, un jugador de todavía 19 años y que no tiene la explosividad física que parece obligatoria en la NBA actual pero sí un talento descomunal. En nuevos niveles de seguridad y confianza en su potencial (que, si cuaja, es ilimitado), jugó de maravilla ante los Bucks (19 puntos, 7/13 en tiros, 4 rebotes, 3 robos y su tope de asistencias: 7) porque está jugando de maravilla de un tiempo a esta parte: en los últimos cuatro partidos promedia 19,5 puntos y 5 asistencias por encima del 42% en tiros. Recuerdo: con 19 años y en plena marejada de la terrible crisis deportiva de los Lakers, el adiós de Kobe…
También Julius Randle, que ya ha dado suficientes pruebas de que parte del futuro de los Lakers pasa por él, jugó un muy buen partido: 14 puntos y 14 rebotes en menos de 25 minutos y después de algunas jornadas con problemas para adaptarse a su nuevo rol de suplente (las cosas de Byron Scott). Lou Williams anotó primero (16 puntos) y Nick Young después (3 triples y 10 puntos en 20 minutos) pero por fin no intentaron anotar los dos a la vez. Con eso y un buen partido de Jordan Clarkson (la tercera bala joven: 12 puntos y 6 rebotes) y ese extraño elemento llamado Roy Hibbert (12 puntos, 11 rebotes), los Lakers jugaron realmente bien ante un rival esta vez muy menor. Pero desde luego jugaron bien, con excelentes noticias de los jóvenes y grandes recuerdos de Kobe. Hoy por hoy, no se puede pedir mucho más.

JUANMA RUBIO

jueves, 10 de diciembre de 2015

TIMBERWOLVES 123-LAKERS 122




En las etiquetas de los candados que cierran los bolsones viajeros de equipamiento de Los Angeles Lakers puede leerse la palabra 'Pride': Orgullo. 'Pride': no queda ahora mucho más de esa liturgia púrpura y emocionante... cuando se cumplen 20 temporadas del debut en la NBA de un 'rookie' de 18 años que alborotaba el Forum de Inglewood con oleadas de ilusión: Kobe Bryant. "Van a ser muy largos y muy duros los más de cuatro meses y 60 partidos que aún nos quedan de temporada. Ya, lo único que podemos esperar es que no pase ninguna lesión grave. Cruzamos nuestros dedos", razona el entrenador 'laker' Byron Scott, el 'sexto hombre' del sensacional equipo del showtime en los años 80... y el gran veterano que acogió bajo sus alas y su halo a aquel Kobe Bryant de 1996.
Cuando la NBA le ha organizado un 'tour' de despedida en cada ciudad a la que no va a volver, incluidos seguimiento y fotógrafos especiales de la Liga, a Bryant le tocó despedirse de Minneapolis y de su Target Center más de 19 años después de que Kobe (con el número ocho) jugara sus primeros minutos en la NBA, el 3-11-1996... precisamente contra los Minnesota Timberwolves, en aquel Forum de las leyendas que aún sigue en pie. Como aquella tarde primigenia del otoño de 1996, los Lakers de Bryant -entonces, con Shaquille O'Neal- se enfrentaron a unos Timberwolves, igualmente con Kevin Garnett: hoy, seis puntos en 14 minutos. Aquel día de 1996, los Lakers vencieron por 91-85 y Kobe produjo... cero puntos. Esta última noche de diciembre de 2015, en el destartalado Target Center del downtown de Minneapolis,Bryant dijo adiós a la Ciudad de los Lagos con 11 puntos y 5/13 en tiros en campo... cuando está bien lejos de ajustarse a aquello que de él escribe Kareem Abdul-Jabbar en 'Time Magazine': "El hombre que podía planear, saltar y anotar de costa a costa... el poeta de las formas que veía la pista igual que un escultor mira a un bloque de mármol e imagina la gran obra de arte que espera ser revelada".
Tras prórroga forzada por una fantasía acrobática de la esperanza 'laker' que es D' Angelo Russell (23 puntos en 32 minutos), los Timberwolves vencieron por 123-122 a unos Lakers con seis jugadores más allá de la decena de puntos, con 20 para un excelente Julius Randle ('doble doble', con su docena de rebotes) y 19 para Lou Williams. Sendas exhibiciones de Kevin Martin (37 puntos, 6/9 en triples, frenó el demarraje de los Lakers en el último cuarto) y la deslumbrante sensación que es Karl-Anthony Towns (26 puntos, 14 rebotes, tres tapones) lanzaron a los Wolves, que dominaron por 47-40 en rebotes y perdieron cinco balones más que los Lakers: 14-9. Ricky Rubio sufrió una fuerte costalada de la que repuso (fue en el minuto cuatro) para repartir 12 asistencias, aunque sin canasta en juego: 0/4 en tiros de campo (0/2 en triples), con 5/6 en tiros libres y tres pérdidas de balón. Al descanso se llegó con 59-57 para Minnesota y el fin del tiempo reglamentario cayó con 114-114 tras los primeros 48 minutos de juego.
Hoy, este Bryant que se encamina hacia los 38 años y que permaneció todo el día en el Hotel Loews de Minneapolis (justo frente al Target Center, sin siquiera hacer el entrenamiento matinal de tiro) solo emite algún destello de la joven gema cuyo brillo empezó a relucir en el Forum, en 1996: cuando un Jordan de 33 años ponía proa hacia su quinto anillo, un año antes del sexto. En Kobe, KB24, resisten la elegancia de superclase, la divina mecánica de tiro y la planta de atleta descomunal. Le delatan las brechas inevitables que el Padre Tiempo abre en todo ser humano: pérdida de explosividad, ese medio paso traidor que falta en el arranque, la sensación de inmovilidad en defensa y, peor aún en Kobe Bryant, una extraña sensación como de indiferencia o aburrimiento (¿depresivo...?), un poco de vuelta de casi todo. "Aunque uno siempre quiere ganar; eso, siempre", dijo Kobe a AS antes del partido, casi como autoconvenciéndose, perplejo ante una nueva, dolorosa experiencia: "Estoy viviendo todo un proceso en el que he ido teniendo que aprender de lo que mi cuerpo me dicta". Cuando le cambian... se sienta en el ultimísimo puesto de los reservas, lo más alejado posible de Byron Scott, de su amigo Gary Vitti, el 'trainer' eterno que también lo deja. Después, no juega ni en el último cuarto ni en los minutos decisivos de la prórroga. La razón, dejar que los jóvenes (Russell, Clarkson, Randle...) se hagan cargo de la situación: "Después de 20 años jugando, no pasa nada porque elija quedarme sentado en el banquillo un último cuarto.Emocionalmente, yo no estaba en el partido tanto como ellos, mis jóvenes compañeros, así que no podía salir a la pista en las condiciones de intensidad que necesitaba el juego en esos momentos; de todos modos no ha sido fácil decírselo a Byron Scott en la cara".
Con el partido totalmente en el alero (los Lakers ganaban por 94-99 en el minuto 43), el Kobe Bryant de hoy ni siquiera fue alineado en el último cuarto -que él aprendió a dominar a imagen y semejanza de Michael Jordan-, y eso cuando la suya no era una noche horrible de tiro: 5/13 (1/2 en triples), pese a la presión constante de las piernas jóvenes de Wiggins y los brazos larguísimos de TayShaun Prince, uno de los que siempre le han defendido. "Déjalo estar", reveló Byron Scott al final del partido sobre la respuesta que recibió de Kobe cuando se le planteó jugar en el último cuarto. Bryant, lo asuma o no, parece haber abandonado mentalmente.  Rumbo a la veintena de años desde aquella noche iniciática de Kobe en el Forum, en 1996, los Wolves de esos jóvenes cachorros –Towns, Wiggins...-de los triples de Martin y las asistencias de Rubio también supieron apuntillar a unos infortunados, dramáticos, hundidos Lakers a los que les queda ese 'Pride' con que cierran sus bolsones de equipamiento. El orgullo y también el recuerdo de aquel superclase de leyenda, Kobe Bryant, que hoy se refugia en la última punta del banquillo. Pese a todo, nunca abandones: nunca.

ALEJANDRO DELMÁS

martes, 8 de diciembre de 2015

RAPTORS 102-LAKERS 93

 Foto:Tom Szczerbowski


Los Toronto Raptors vencieron esta madrugada a Los Angeles Lakers (102-93) en la que fue la despedida de Kobe Bryant de Canadá. El 24 angelino nunca más volverá a jugar allí. El escolta, que fue ovacionado por el público reunido, tuvo un buen día. Anotó 21 puntos (muy lejos de aquellos 81 que logró ante este mismo equipo en 2008) con una serie aceptable en el tiro (8/16), aunque no pudo evitar la derrota de los suyos.
Kyle Lowry fue el máximo anotador de los locales con 27 puntos y estuvo muy secundado por Terrence Ross que hizo 22. Por otro lado, cabe resaltar el cambio en el quinteto titular de los Lakers. D'Angelo Russell y Julius Randle dejaron sus puestos en el cinco inicial a Lou Williams y Larry Nance. Es decir, las dos últimas elecciones del draft del equipo de púrpura y oro fueron relegados a jugar con la segunda unidad y anotaron 9 y 15 puntos, respectivamente.
AS NBA

PISTONS 111 - LAKERS 91

 Foto:@LAKERS


La gira por el Este en la que los Lakers se encuentran inmersos les llevó esta pasada madrugada al Palaca de Auburn Hills de Detroit. "Si no fuera mi última temporada, probablemente no habría jugado", comentó tras la contundente derrota de su equipo (111-91 para los Pistons) un Kobe Bryant que se retiró en el último cuarto al vestuario al sufrir un virus estomacal. En su última visita a la 'Motown', 'The Black Mamba' volvió a ser el gran portagonistas. No tanto por su mala actuación (5 puntos en 26 minutos con un 2/15 en tiros de campo), sino por el sentido homenaje que recibió de la afición 'piston'. Comenzado por la magnifica y sentida introdución que el speaker John Mason le dedicó y con los cánticos que la grada le dedicó cuando anotó su único triple en el tercer cuarto. "Todo esto me ayuda a darme cuenta de lo afortunado que he sido jugando a este deporte", añadió.
En lo que respecta al (inexistente) partido decir que losPistons sumaron su cuarta victoria consecutiva pasando por encima desde el minuto 1 al 48 de unos decepcionantes Lakers en los que sólo se salvaron Julius Randle con su doble-doble (15-11) y Lou Williams (21 puntos). Pólvora mojada ante el particular Big Three de los Pistons a pleno rendimiento. Entre Reggie Jackson, Caldwell-Pope y Drummond aportaron 60 puntos. Cade destacar el 18-15 logrado por Andre. Son ya 12 los encuentros en los que esta temporada ha firmado un 15-15. El siguiente en la lista no pasa de cuatro...
Poco más a destacar salvo la fea reacción de un Nick Young que fue expulsado en los últimos minutos tras recibir una fea y dura personal de Anthony Tolliver. El 'laker', como reconoció presa de la impotencia por el resultado adverso y el mal juego de su equipo, le dedicó un feo y violento empujón.
AS NBA

viernes, 27 de noviembre de 2015

Kobe no verá reducidos sus minutos

 Foto:Thearon W. Henderson (AFP)


Las últimas pobres actuaciones de Kobe Bryant, en especial la última ante los Warriors (ante los que firmó un nefasto 1/14 en tiros en una de las peores actuaciones de su formidable carrera), han reabierto el debate: ¿Debería ver reducido su tiempo de juego?En los 11 partidos en los que ha participado este curso, el escolta promedia 30,5 minutos sobre el parqué. Una cifra lejana a los 39,1 de James Harden (líder de la Liga en este apartado), pero que a sus 37 años le hace ser el segundo jugador de los Lakers con mayor presencia en cancha: sólo le supera Jordan Clarkson, y por los pelos (30,8). Hay quien dice que en su vigésima temporada en la NBA (y probablemente la última), Kobe mejoraría sus prestaciones, es el peor tirador en los últimos 64 años, con un rol menos protagonista.
Sin embargo, cuenta con el respaldo de Byron Scott. El cuestionado técnico descarta reducir los minutos del '24'. "No me he planteado recortar su papel. Creo que su rol está bastante bien definido para nosotros por el momento. Así como sus minutos", explica. "En mi opinión y viéndole jugar, no lo veo así", prosigue el coach al ser preguntado sobre la posibilidad de que tanta carga de juego en un jugador con tanto desgaste sea la causa por la que no está rindiendo como antaño.
"Conozco su mentalidad. Siente que todavía puede jugar en esta Liga. Y lo mismo creemos nosotros", concluye Scott. Ya lo ven, por ahora, 'The Black Mamba' continuará acumulando minutos. Así tendrá una oportunidad mayor para encontrar una redención sobre el parqué antes de su adiós. O quizá acaba cavando su tumba antes de lo esperado... En sus manos está.
MANUEL DE LA TORRE SANZ

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Kobe Bryant, el peor tirador de la NBA... ¡en los últimos 64 años!

 Foto: Kelvin Kuo


Kobe Bryant tiene 37 años y, literalmente, ya no está para muchos trotes. Esa es la realidad para uno de los mejores jugadores de la historia, que termina contrato en el equipo de su vida (20 años con la camiseta de los Lakers) y cada vez disimula menos que esta será su última temporada. El físico no aguanta tras una carrera titánica y unos últimos años marcados por las lesiones.
Kobe sigue jugando más de 30 minutos por noche (31,1) y desde luego acapara demasiados tiros, muchos de ellos en ataques con poca circulación y mala selección final. Es decir: Kobe sí está haciendo ahora (o la temporada pasada antes de lesionarse) lo que antes se le acusaba de hacer no siempre con justicia. Lanza 16,6 tiros por noche, una barbaridad que le sitúa en el top 20 de la NBA. Pero de esos tiros saca apenas 16,3 puntos. De los que miran a canasta más que él, sólo Reggie Jackson está por debajo de los 20 puntos de media (19,4 con 16,7 tiros). Al frente, claro, Stephen Curry: el que más tira (21,1) pero también el que más anota (32,7).
Así que es obvio: Kobe debería lanzar menos y lanzar mejor (ahora mismo está en el 33%). Sobre todo de tres: 7 triples por noche de los que convierte 1,4 (20%). Sólo Stephen Curry (43%), James Harden (27), Eric Gordon (35) y Damian Lillard (35) tiran más… y como puede verse todos mejor, incluido este cuestionable Harden de principio de temporada. La aberración del 24 de los Lakers desde la línea de tres incluye un 0/10 en sus dos últimos partidos, un 1/14 en los tres últimos… y antes, del 1/8 ante los Kings al 2/10 en el Madison, ante los Knicks. Kobe es además el segundo jugador que más tira en su equipo: 166 tiros por los 169 de un Jordan Clarkson… que ha jugado tres partidos más que él. Incluso si se sustraen los malditos triples de su estadística, el resultado es un 42% para un jugador que sólo ha estado dos veces por debajo del 45% en tiros de dos en toda su carrera: su año rookie y la pasada campaña 2014-15. Los números hablan por sí solos. Esta es la hoja de tiro completa de la Mamba Negra en lo que va de temporada:
Así que sólo quedaba una última cuestión: ¿cómo de extraño es que jugador lance más de 16 tiros por partido y no supere el 33% de efectividad? Y la respuesta es peor que casi cualquier previsión: es una absoluta rareza histórica, una aberración que no tiene parangón en el baloncesto moderno. De hecho no hay ningún caso en los últimos 64 años. Y si se miden todas las temporadas de la NBA (BAA incluida) desde 1946, los jugadores que aparecen en números similares, y cuando se cruzan esas variantes, jugaban en los años 40 o los primeros 50. El último caso, hasta la actual y todavía menor muestra de Kobe, era Joe Fulks, que en la temporada 1951-52 (con 30 años y la camiseta de Philadelphia Warriors con la que fue dos veces campeón, aquella campaña incluida) lanzaba en un 31% (no había línea de tres por entonces) con un total de 17,7 tiros por partido. De los seis datos que siguen a Kobe, cuatro corresponden al propio Fulks y los otros dos a Frankie Brain, que jugó en Anderson Packers, Tri-Cities Blackhawks y Fort Wayne Pistons.



Juanma Rubio

Los Lakers como un juguete

 Foto:@WARRIORS



Después de ganar a Clippers y Bulls y evitar sorpresas en el habitualmente complicado paso por Denver, el partido del récord sonaba a trámite: los depauperados Lakers (2-12 ya) en el Oracle. Lo fue porque lo tenía que ser. No había forma de imaginar otro escenario ni condimentándolo con toda la historia de milagros épicos y decepciones imposibles de la historia del deporte. Los Warriors iban a ganar este partido y los Lakers lo iban a perder y no iba ni a sobrevolar otro escenario posible. Y así fue. Y desde luego había algo simbólico en que precisamente los Lakers fueran zarandeados por estos Warriors en una noche así. Como un testigo entregado.Sois hoy lo que nosotros fuimos ayer, enhorabuena. El partido en sí duró, unos cuatro minutos. A partir de ahí un 8-7 se convirtió, visto y no visto, en un 25-7. Al final del cuarto, 30-11 con diez asistencias (para once canastas totales) de los Warriors por ninguna de los Lakers. Los locales llevaban seis triples, los visitantes cinco canastas. Con Draymond Green como absoluto maestro de ceremonias, la barrida incluía un tiro liberado en cada ataque, un gritito colectivo de admiración desde la grada en cada circulación de balón.
Los Lakers sólo se dieron una capa de maquillaje entre el segundo cuarto y el arranque del tercero, con los Warriors en ritmo de entrenamiento y Curry casi aburrido, con la mente en otra parte. De repente, al base le apeteció jugar y un 58-44 se convirtió en un 97-59 ya en el inicio del último parcial y con la bandera blanca desplegada. Tregua definitiva. En ese tercer cuarto (35-17) Curry anotó 14 de sus 24 puntos y repartió 4 de sus 9 asistencias. Apenas jugó 30 minutos. Como Green, que dio otro de sus ya habituales recitales a menos de tres meses de jugar su primer All Star. 18 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias. Vuelvo a Curry: ha igualado la segunda mejor marca de partidos consecutivos anotando al menos un triple (los 89 de Dana Barros). Al fondo, los 127 de Kyle Korver. Ha metido ya 78, récord absoluto en los primeros 16 partidos de una temporada (lo tenía Baron Davis desde 2003 con… 61). El ya destacadísimo aspirante a repetir MVP, y sin tanto debate ni con Harden ni con nadie, promedia 4,8 triples por noche. Por lo que está en ritmo de acercarse a los 400 en la temporada. La pasada, recuerdo, dejó su propio récord en 286. Es sencillo: todo en estos Warriors da vértigo, así que conviene verles jugar y no pensar demasiado. Sólo verles. Y sonreír.
¿Y los Lakers? Este es día de hablar de los Warriors, no de su telonero. Fueron, con Byron Scott ensayando sus inocuas poses de tipo duro, lo mismo de toda la temporada sólo que esta vez ante un equipo superior a todos los que les han ganado hasta ahora. Sin dureza ni cohesión defensiva, sin continuidad ofensiva. Con, eso sí, buenas sensaciones de Randle y un progresivo pero prometedor crecimiento de Russell, que jugó, entre restos de naufragio, un buen primer tiempo. Ellos son el futuro de la franquicia. Kobe Bryant es ya pasado. Glorioso, inolvidable y eterno. Pero pasado. esta vez 1/14 en tiros con un 1/7 en triples para 4 puntos. En una temporada en la que no apetece verle jugar, no así, y en la que está tirando peor, por volumen y porcentajes, que cualquier jugador en más de 60 años. Con él se está yendo, se ha ido ya, una época. Y, siempre es así, ha empezado otra: la de los Warriors de Stephen Curry, del primer 16-0 de la historia y de muchas más cosas maravillosas que están por venir. Seguro: hay que verles jugar. Cada noche.
JUANMA RUBIO

lunes, 23 de noviembre de 2015

LAKERS 91-RAPTORS 102

 Kelvin Kuo (USA Today Sports)


Los Lakers perdieron. Ya ni es noticia que no sea noticia. Esta vez ante Toronto Raptors (91-102), un equipo evidentemente mucho más armado y evidentemente con otras aspiraciones. Un equipo muy duro de roer que se llevó el partido en un tramo impecable de poco más de diez minutos: del 63-56 mediado el tercer cuarto al 75-91 antes del ecuador del último. Un 12-35 a base de la energía de Cory Joseph y del reguero de triples que los Lakers conceden a casi todos sus rivales: esta vez 15/33, un 45% que nutrió especialmente a Kyle Lowry (7/11 para 25 puntos), el mejor de su equipo durante el primer tiempo. Al final, y después de un empujón de orgullo laker (hasta el 87-93), sentenció un DeRozan que había pasado de puntillas por el Staples pero que anotó 7 de los últimos 9 puntos de su equipo (18 totales), que queda en 8-6 dentro de ese baile que hay en un Este muy competitivo en zona noble/media. La mala noticia,la lesión en la mano de Valanciunas, una fractura pendiente de pruebas que determinan su gravedad exacta.
Los Lakers, por su parte, están 2-10. No ganan pero progresan, que es de lo que se trata esta temporada. Byron Scott, uno de sus incontables pecados, mantuvo 37 minutos a Kobe Bryant en pista, saltándose las restricciones del inicio de curso. Kobe terminó con 10 puntos, 5 asistencias y un 0/5 en triples. Y, al menos, sí formó esta vez en quintetos que casi siempre incluían a la sangre nuevaD’Angelo Russell, Julius Randle y Jordan Clarkson. Que además estuvieron en pista, los tres juntos, en todas las rachas buenas de los angelinos. Clarkson anotó 13 puntos, Randle derrochó energía por toda la pista (18 puntos, 12 rebotes) y Russell jugó uno de sus mejores partidos. 17 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias. El número 2 del draft progresa lentamente. Pero progresa. Y Byron Scott defiende su teoría para educar a los jóvenes, la mano dura y aquello de que la letra con sangre entra: “Tengo que tratarle como a un hombre, tiene que aprender. A veces el proceso es duro pero les estoy enseñando a los jóvenes que uno de los lemas de la NBA es que no se admiten críos. Este es un juego de hombres. Le entiendo, sé lo joven que es. A veces le doy un abrazo y charlo con él, otras dejo que él solo vaya aprendiendo poco a poco…”.
VeremosKobe Bryant, por su parte, también dejó claro que ya no tiene mayor interés que ayudar a que vayan progresando esos jugadores que deberían ser el futuro de la franquicia. Esta vez tiró 13 veces, una nimiedad para él. Tres lanzamientos menos que Russell y los mismos que Clarkson: “Sólo intento de la forma más honesta posible ayudar a los jóvenes. Me sentía lo suficientemente bien físicamente como para haber intentado meter 25 puntos o algo así pero eso... ¿para qué iba a servir a estos chicos? Si queremos crecer y ganar partidos tenemos que crecer juntos, mejorar juntos, aprender a ocupar la pista y mover la bola… fíjate, estoy yo hablando de mover y pasar la bola, parece una broma. Parezco el típico crío que se va haciendo mayor e intenta hablar como sus padres. Si seguimos mirando las estadísticas individuales esto colapsará definitivamente. Tengo que asegurarme de que ejerzo de profesor, seguir hablando con mis compañeros, seguir empujándoles hacia delante”. Desde luego y al menos, suena bien.
JUANMA RUBIO

viernes, 13 de noviembre de 2015

Victoria de los Magic de Orlando por 101-99 ante los Lakers de Los Ángeles


  AFP


El reserva puertorriqueño Shabazz Napier logró su mejor anotación en la NBA con 22 puntos y lideró la victoria de los Magic de Orlando por 101-99 ante los Lakers de Los Ángeles.
Napier, cuya mejor anotación previa era de siete tantos contra los Bulls de Chicago el 1 de noviembre, aprovechó los 30 minutos de juego que le dieron sobre la pista de juego y anotó 22 tantos.
El boricua anotó 8 de 16 tiros de campo, incluidos 5 de 9 triples, y 1 de 1 desde la línea de personal y entregó tres asistencias.
El reserva Nik Vucevic logró 18 puntos, incluida la canasta que marcó la victoria cuando concluía el tiempo reglamentario, y el alero Evan Fournier aportó 16.
Los Lakers, que jugaron sin Kobe Bryant por segundo partido consecutivo, fueron liderados por el pívot Roy Hibbert, con 15 puntos, el novato D'Angelo Russell agregó 14 y Larry Nance Jr. y Lou Williams, 13 cada uno.
El reserva brasileño Marcelinho Huertas encestó cinco puntos en 10 minutos al anotar 2 de 3 tiros de campo, incluido 1 de 2 triples, logró tres rebotes y entregó cinco asistencias.   

EFE

jueves, 12 de noviembre de 2015

Sin identidad y sin orgullo




Durante toda la década de los 80 los Lakers perdieron 229 partidos de Regular Season. De 820: menos del 28%. Es un ejemplo para el consuelo de los más fieles y por lo tanto más sufridores, que pueden dejar de leer aquí. En las dos últimas temporadas completas (2013-15) los Lakers han perdido 116 partidos. De 164: más del 70%. Y ahora han comenzado curso en 1-6… y gracias a que han jugado contra los Nets, el único equipo además de los Sixers del que se puede decir que es probablemente peor que estos Lakers, que han perdido 75 de sus últimos 100 partidos de Temporada Regular. Un tramo que incluye el grueso de la desastrosa era Byron Scott, que marcha en 22-67. Ciego y sordo ante lo que sucede, pero por desgracia no mudo, el técnico sigue en su laberinto. Y con él, su equipo.

Los Heat ganan en cuanto aceleran

En Miami (101-88) los Lakers desaparecieron en el segundo tiempo: 50-49 al descanso, 91-74 mediado el último cuarto. Visto y no visto y con los problemas de siempre: falta de comunicación, concentración y dureza en defensa y colapsos en un ataque que parece una sucesión infinita de unos contra unos de la que Byron Scott no se siente demasiado responsable. Nunca. Esta vez habló de “problemas de confianza” de los jugadores. Que los hay, la cuestión es de dónde emanan y quién los potencia. Otra vez los interiores rivales camparon a sus anchas en la zonas: 30 puntos de Bosh con 11 rebotes y 19+15 de un Whiteside que enseñó movimientos que no aparecen contra otros rivales. Deng (14 puntos) y Wade (19) aportaron, no tanto un Dragic que está entrando en bache y que no aprovechó la oportunidad de inflarse que los Lakers brindan a los bases rivales: 4 puntos (17 en los tres últimos partidos) y 2/10 en tiros.
En los Lakers no jugó Kobe Bryant. Primero pareció una cuestión de descanso y después surgieron unos problemas de espalda que “casi no le dejan caminar con normalidad”. Sea como sea, Metta World Peace saltó al quinteto y fue de lo mejor (así están las cosas: 14 puntos) de unos Lakers en los que los habituales Lou Williams (14) y Nick Young (17) hicieron lo suyo desde el banquillo… y a costa de los minutos de los jóvenes. De ellos, Randle (7 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias al final) pasó las de Caín contra Bosh, Clarkson volvió a estar discreto y D’Angelo Russell se quedó en 4 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias… en 21 minutos. Scott, que otras veces no le ha puesto en algunos últimos cuartos porque los partidos estaban muy ajustados, no le puso esta vez porque estaba ya descosido. Y total, para qué. Eso vino a decir. Al argumento, de por sí nefasto, se suma una realidad que Scott cree que el resto de habitantes del mundo no vemos: cuando el base rookie se sentó para no volver a jugar, el partido estaba 63-60. En fin…
En fin, que no hubo duelo de mitos Wade-Kobe (¿quizá el último en Miami? 11-8 en 19 enfrentamientos directos a favor del de los Heat) y que mientras los de South Florida siguen construyendo la base sobre la que volver a los playoffs del Este convertidos en un hueso muy duro de roer, en ello están, los Lakers están perdiendo los nervios sin llegar al ecuador de noviembre y con toda la temporada por delante. Un año de paciencia y pequeños pasos está derivando por la vía rápida en frustración y esos malos gestos que pronto serán malas palabras. Ese es el verdadero legado que dejará Byron Scott. Una reconstrucción en el limbo y un papel muy protagonista en el eje de esas 75 derrotas en 100 partidos que apila un equipo en otros tiempos imbatible. Y con identidad. Y con orgullo. Él lo vivió a fondo y lo sabe bien. O debería.

JUANMA RUBIO

lunes, 9 de noviembre de 2015

Lakers perdieron por 99-95 ante los Knicks

 EFE




El escolta Kobe Bryant pudo haber jugado el último partido como profesional en el Madison Square Garden y lo hizo con más pena que gloria pues Los Ángeles Lakers perdieron por 99-95 ante los Knicks.
El alero Carmelo Anthoni fue algo mejor que Bryant al aportar 24 puntos, ocho rebotes y dos asistencias, y encabezó el ataque de los Knicks que tuvieron a cinco jugadores con números de dos dígitos, incluidos cuatro titulares y el base español José Manuel Calderón, que aportó 14 tantos en su mejor partido en lo que va de temporada.
El ala-pívot novato latvio Kristaps Porzingis fue el mejor de los Knicks al aportar un doble-doble de 12 puntos y 10 rebotes.
El pívot cubano estadounidense Robin López y el base reserva Langston Galloway anotaron 14 puntos cada uno, que permitieron a los Knicks romper racha de tres derrotas consecutivas y alcanzar su primera victoria esta temporada en el Madison Square Garden.
Galloway anotó un triple a falta de 2:01 minutos que puso a los Knicks con la ventaja en el marcador que seria la definitiva, mientras que Bryant falló un intento desde fuera del perímetro 20 segundos más tarde y le cometió falta personal a Anthony, que no perdonó para el parcial de 94-90. Ahí se acabaron las pocas esperanzas que tenían los Lakers de alzarse con el triunfo.
Calderón, que llegó al partido con sólo un 25 por ciento de acierto en los tiros de campo, jugó 35 minutos y anotó 6 de 12, incluidos 2 de 6 triples y no fue a la línea de personal.
El jugador de Villanueva de la Serena capturó cinco rebotes, incluidos cuatro defensivos, repartió tres asistencias, recuperó dos balones y perdió uno.
Bryant concluyó con 18 puntos, pero falló 13 de 19 tiros de campo, y 8 de 10 triples, con sólo 4 de 7 desde la línea de personal, que lo dejaron muy lejos del promedio de los 30,7 tantos que tenía en los partidos disputados anteriormente en el Madison Square Garden, donde también logró en tres ocasiones superar la barrera de las 40 anotaciones.
El jugador de 37 años no ha dicho oficialmente que se retirará al concluir la presente temporada cuando termina su contrato que este año le deja un salario de 26 millones de dólares.
Bryant levantó los brazos cuando abandonó el campo y los aficionados le tributaron una gran ovación.
El Madison Square Garden siempre fue un campo talismán para Bryant que anotó su primer punto en la NBA con un tiro de personal el 5 de noviembre de 1996, en su segundo partido como profesional.
También jugó su primer Partido de las Estrellas, en 1998, y anotó 61 puntos el 2 de febrero del 2009.
Estaba también al frente del promedio de puntos como mejor jugador visitante en el Madison Square Garden al superar ligeramente al alero Kevin Durant, de los Thunder de Oklahoma City, pero en su primer partido en tres años que Bryant disputó esta tarde la inspiración encestadora no estuvo de su lado.
El entrenador de los Knicks, Derek Fisher, excompañero de Bryant con los Lakers, fue expulsado al comienzo del tercer periodo por protestar a los árbitros la falta personal que le señalaron a Prozingis cuando cubría a Bryant que intentó un tiro de tres puntos.
El pívot jamaiquino Roy Hibbert aportó un doble-doble de 18 puntos, 10 rebotes, dos asistencias y puso dos tapones.
El base novato brasileño Marcelinho Huertas no jugó por decisión del entrenador de los Lakers, Byron Scott.

EFE

domingo, 8 de noviembre de 2015

Primera victoria en la temporada




Han tardado cinco partido y 240 minutos, pero Los Angeles Lakers lograron esta madrugada ante los Brooklyn Nets (98-104) su primera victoria de la temporada con Kobe Bryant como máximo anotador (18 puntos) y bien apoyado en ataque por D'Angelo Russell y Jordan Clarkson (16 tantos cada uno).
El escolta angelino logró, por fin, conducir a su equipo a una victoria balsámica tras el inicio de la que puede ser su última campaña en la franquicia angelina, la única en la que va a jugar en la NBA, según afirma el propio Kobe. "Soy un laker de por vida. No voy a jugar en otro sitio. Sangró púrpura y oro", manifestó el 24 tras finalizar un duelo que los Lakers tenían controlado hasta los últimos instantes cuando vieron disminuida su ventaja de 11 puntos a solo tres.
Los Nets, con Brook López otra vez en dobles figuras en puntos (23) y rebotes (10), tuvieron balón para empatar el partido, pero Thaddeus Young se entretuvo más de la cuenta en sacar de banda y el balón regresó a poder angelino. En ese momento y con un seis de seis desde la personal (cuarto Kobe y dos Nick Young), los Lakers se llevaron el partido.
AS

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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Los Lakers no conocen la victoria en lo que va de temporada




El ala-pívot Kenneth Faried impuso su poder físico y logró un doble-doble de 28 puntos y 15 rebotes que permitieron a los Nuggets de Denver dominar y vencer a domicilio 109-120 a los devaluados y desorientados Lakers de Los Ángeles, que siguen sin conocer la victoria en lo que va de temporada.
Los Nuggets consiguieron su quinto triunfo consecutivo sobre los Lakers en el "Staples Center" desde noviembre del 2012 y se hicieron de su décima victoria en los últimos 11 partidos contra el equipo de Los Ángeles.
La victoria de los Nuggets les deja con marca de 2-2 y mantiene a los Lakers sin triunfo en lo que va de temporada con marca de 0-4, con lo que suman su segunda temporada consecutiva con el mismo registro de derrotas sin triunfo en los primeros cuatro partidos del campeonato.
El alero italiano Danilo Gallinari aportó 14 de 21 puntos en la segunda mitad del partido y el pívot J.J Hickson logró 17 tantos para los Nuggets, que consiguieron el 50 por ciento (43 de 85) de acierto de sus tiros de campo.
Los Lakers tuvieron al base Jordan Clarkson como director del ataque con 30 puntos.
Clarkson, que dirigió una lista de cuatro jugadores de los Lakers que tuvieron números de dos dígitos, tres de ellos titulares, y el escolta reserva Louis Williams, aportó 24 tantos, pero falló 7 de 11 tiros de campo, aunque maquilló su producción desde la línea de personal con 16 tantos de 19 lanzamientos.
El ala-pívot Julius Randle aportó 16 tantos y el escolta estrella Kobe Bryant siguió perdido en la mediocridad y en el mal juego, sin que pudiese ser tampoco factor ganador del equipo.
Bryant, que esta vez limitó sus tiros a canasta a 11, falló siete, incluidos cuatro de cinco intentos de triple, acertó 2 de 3 desde la línea de personal, repartió cinco asistencias, capturó tres rebotes, recuperó dos balones y perdió otro.
Mientras que el base brasileño, el novato Marcelinho Huertas jugó nueve minutos y se fue sin anotación al fallar los tres tiros de campo que hizo, incluido un intento de triple, capturó un rebote y dio una asistencias.
El partido también dejó el primer duelo entre los novatos, los bases D'Angelo Russell y Emmanuel Mudiay, que salieron de titulares con sus respectivos equipos de los Lakers y los Nuggets.
El duelo lo ganó Mudiay, seleccionado con el número siete por los Nuggets, que concluyó el partido con un doble-doble de 12 puntos y 10 asistencias.
Russell, a quien los Lakers lo eligieron con el número dos del pasado sorteo universitario, logró siete puntos y seis asistencias antes que el entrenador del equipo angelino, Byron Scott, lo tuvo sentado en el banquillo la recta final del partido.

EFE